lunes 23 de noviembre de 2009

Cuando un presunto novio que no es tal te regala la mejor canción de toda tu carrera...
















































La bellísima (qué bien tuneada está la tía que apenas se le notan sus flamantes 42 años y los tres hijos de su matrimonio con el 'macarrator' de Tim McGraw, y si no, flipad con la foto de la revista 'Shape'-es una fanática del pilates-) Faith Hill, esa encantadora chiquita de pueblo nacida Faith Audrey Perry que dejó su Jackson natal, en el estado de Mississippi, para comerse con patatas el mundo y las listas de éxitos del country, atesora en su prolífica carrera un porronazo de temazos que la han colocado, por méritos propios, y gracias a su increíble voz y su rubia belleza de top model, entre las artistas más comerciales del pop de los últimos quince años... ya va por los cuarenta millones de discos vendidos, y sumando...
En su etapa de menos glamour, cuando aún estaba en plena metamorfosis de garruli sureña con encanto a inalcanzable 'country diva' junto a stars de la talla de LeAnn Rimes, Shania Twain o Martina McBride, la Perry (dicho sea sin segundas), ya ex señora de Dan Hill, un desconocido compositor y ejecutivo de la industria de Nashville, Tennessee, recibió un regalo increíble de otra 'megastar', que ayudó no sólo a consolidar su ya exitosa carrera, sino que constituye, en mi opinión, la mejor canción de su florido repertorio, en el que brillan joyas que darían, al menos, para una docena larga de posts http://www.youtube.com/watch?v=iuvDbz4s--o...
El singular Alan Jackson, con quien las lenguas viperinas le atribuyeron insistentemente romances que ambos han negado siempre, le regaló uno de los mejores alegatos, con permiso de Bebe y alguna que otra artista más lucida que la extremeña, contra el machismo que ejercen los maridos con esas mujeres que lo dieron todo infructuosamente por hacer realidad una relación de pareja de ensueño, por crear un hogar feliz, ....y todo en vano...
Disfrutad del memorable 'I can't do that anymore' (Ya no puedo hacerlo más) http://www.youtube.com/watch?v=wlfiLVf84uI y de su aplastante letra, insuperable oda a la frustración que ejercen algunos insidiosos capullos sobre las mujeres de bandera a las que amargan la vida... (para contemplar la curiosa y espléndida evolución física-quirúrgica de la señorita Hill, señora Mcgraw, comenzad desde las fotos del final del post hasta la más reciente... el del sombrero no es ella recién levantada sin maquillar ni hacerse la cera en el bigote, sino el genio responsable de esta maravilla... )
Cut my hair the way you wanted
Me corté el pelo como querías
Watched you become important
Vi como te convertías en alguien importante
Quit my job to make our new home far away
Renuncié a mi trabajo para construir lejos nuestro nuevo hogar
Now you're Mr. Successful and I'm queen of the treadmill
Ahora tú eres el Sr Éxito y yo la reina de la cinta de correr
Trying to stay the size you think that I should stay
intentando mantenerme en la talla en la que tú crees que debería mantenerme
I used to dream about what I would be
Solía soñar sobre lo que yo podría ser
Last night I dreamed about a washing machine
y anoche soñé con una lavadora

I keep on giving
Sigo entregándome
But I can't stop living
pero no puedo dejar de vivir
A woman needs a little something of her own
Una mujer necesita un poco de algo para sí misma
I like happy endings
Me gustan los finales felices
I don't like depending
No me gusta depender de nadie
I keep right on pretending
Sigo fingiendo
But I can't do that anymore
Pero ya no puedo hacerlo más

Now you say I'm being silly
Ahora dices que me estoy volviendo tonta
But you don't know me really
Pero tú realmente no me conoces
You never take the time to ask me how I feel
Nunca te has tomado el tiempo para preguntarme qué siento
I keep the checkbook balanced
Mantengo las cuentas controladas
I Decorate your palace
Soy la que decora tu palacio
You know I used to think that you were king
Sabes que yo solía pensar que tú eras el rey
Somewhere down deep I know you really love me
En algún lugar bien profundo sé que realmente me quieres
But you can't see that what we have's not all I needed
Pero eres incapaz de ver que lo que ambos tenemos no es lo que yo necesitaba

I keep on giving
Sigo entregándome
But I can't stop living
Pero no puedo dejar de vivir
A woman needs a little something of her own
Una mujer necesita un poco de algo para sí misma
I like happy endings
Me gustan los finales felices
I don't like depending
No me gusta depender de nadie
I keep right on pretending
Sigo fingiendo
But I can't do that anymore
Pero ya no puedo hacerlo más
You try to tell me I'm not being fair to you
Intentas decirme que no estoy siendo justa contigo
But life's too short for a selfish attitude
Pero la vida es muy corta para actitudes egoístas
I keep on giving
Yo sigo entregándome
But I can't stop living
Pero no puedo dejar de vivir
A woman needs a little something of her own
Una mujer necesita un poco de algo para sí misma
I like happy endings
Me encantan los finales felices
I don't like depending
No me gusta depender de nadie
I keep right on pretending
Sigo fingiendo
But I can't do that anymore
Pero ya no puedo hacerlo más

miércoles 18 de noviembre de 2009

Diane Warren, la genial cara oculta del éxito














































Pocas personas, por mucha música que manejen, podrían ponerle careto a esta compositora californiana empeñada en batir todos los records de ventas y de premios desde un cierto anonimato de cara al gran público, pero, por méritos propios, la genial Diane Warren tal vez sea la figura más relevante, a nivel comercial, del pop-rock de las últimas dos décadas. Quien piense que nunca ha oído nada de ella, se equivoca, pues esta versátil creadora de hits sonoros ha parido, con una discreción apabullante, los éxitos de muchísimas estrellas del canturreo que deben buena parte de sus carreras al inagotable talento de quien estaba abocada a ser secretaria, tal y como deseaba su madre, de no haber sido por el apoyo incondicional de su padre, que buen ojo demostró tener para esto...

A él le dedicó Diane una de sus canciones más emblemáticas y premiadas, ese agradecido 'Because You loved Me' http://www.youtube.com/watch?v=8ENcK-gVA18 con el que Celine Dion se hinchó a ganar premios, entre ellos el grammy a Mejor Canción de Banda Sonora, pues era la melodía que servía de fondo al bonito romance de Robert Redford y Michelle Pfeiffer en la estimable 'Íntimo y personal'... Este éxito con los gramófonos dorados y otros galardones similares compensa en parte su poca suerte con el oscar a la mejor canción, que se le resiste y de qué manera...

Seis nominaciones acumula ya, por idénticos exitazos, en la Academia pero, por unas razones u otras, se le ha escapado la dorada estatuilla sujetaespada. La primera la recibió en 1987 por un temazo conocidísimo, compuesto a medias con ese crack londinense de orígenes gibraltareño que es Albert Hammond, el memorable 'Nothing gonna stop us now' http://www.youtube.com/watch?v=0w5s6V8rQH4 interpretado por Starship para esa comedieta intrascendente, aunque de gran éxito entonces, que fue 'Maniquí' (ñoño remake de 'Venus era mujer' con una jovencísima y espléndida Kim Cattrall y el hoy semiolvidado Andy McCarthy cuando estaba en la plenitud de su carrera) y que, como estaba cantado, perdió por goleada ante el sudadísimo y aborrecido '(I've had) The Time of my Life' de la inefable 'Dirty Dancing'.
La segunda le llegó en 1996 de la mano de la mencionada peli protagonizada por la pareja de rubiales.... y donde competía también contra una de mis canciones favoritas, el 'I Finally Found Someone' http://www.youtube.com/watch?v=tK4peuAODtc de la Streisand, su gran compinche Marvin Hamlisch -el justamente oscarizado por esa maravilla que es 'Tal como éramos' http://www.youtube.com/watch?v=n-KPGh3wysw - y mi idolatrado Bryan Adams (pinchad este delicioso enlace también y veéeis que agradable sorpresa http://www.youtube.com/watch?v=hLysIxbqgIE )... aunque, en una de sus habituales decisiones 'político-pelotilleras' ganó Madonna con el tema original compuesto para 'Evita'... para mí, injustísimamente, claro...

Al año siguiente, Diane volvió a la brecha con su no menos colosal 'How do I Live' temazo para esa insólita película que es 'Con Air', y que consagró a las dos cantantes de country que la versionaron con inmenso éxito, cada una a su estilo, la guapísima y señorial Trisha Yearwood http://www.youtube.com/watch?v=jckKmsCsmio y una pizpireta Leann Rimes http://www.youtube.com/watch?v=xr4kbVNB5rk, esta última destinada también a disfrutar de los dos hits compuestos por la Warren para la banda sonora del 'Club Coyote': el ya impepinable 'Can't fight the Moonlight' http://www.youtube.com/watch?v=v-lkMlmT01ky , la cañera 'Right Kind of Wrong' y la preciosa balada 'Please remember' http://www.youtube.com/watch?v=tRwGXz5qaqY , una de mis canciones favoritas de siempre, y más en la increíble voz de Leann... fue además una de las muchas fructíferas colaboraciones de Diane y el megaproductor Jerry Bruckheimer, que luego tendría continuación en películas posteriores... Sin embargo, el oscar de 1997 fue a parar, como estaba cantadísimo, a 'Titanic'...

De nuevo al año siguiente repitió nominación, esta vez por la preciosa 'I Don't Want to Miss a Thing', temazo country de la Warren http://www.youtube.com/watch?v=uanUMMqy9Xc para el meloso de Mark Chesnutt readaptado para la personal voz de Steven Tyler http://www.youtube.com/watch?v=Vo_0UXRY_rY, padre de la tremebunda protagonista de la peli, esa entretenida historieta de héroes espaciales salvaplanetas conocida por 'Armageddon' y verdadero epítome del cine del mentado Bruckheimer... aunque no pudo con 'El príncipe de Egipto' promovido y defendido por Spielberg... a cuya banda sonora, paradójicamente, ella también habían contribuido con una canción...

Para no alterar la costumbre, volvió a ser nominada en la siguiente edicion de los premios de la Academia, gracias a la voz (y el poderío) de Gloria Stefan y su interpretación junto a N'sync de una de las mejores canciones de ese entrañable 'biopic' que fue 'Music of my Heart' http://www.youtube.com/watch?v=H4Y1NZAs7mU, melodía también versionada por numerosos cantantes de todas las edades y condiciones. Pero, lamentablemente, volvió a quedar relegada del éxito, cediendo esta vez ante el Tarzán de Phil Collins...
La última, de momento, nominación llegó otra vez de la mano del inefable Bruckheimer y sus superproducciones revientataquillas. En 2001 fue candidata por el precioso 'There you'll Be' http://www.youtube.com/watch?v=IpaBQPspLXgque en voz de la bellísima Faith Hill era lo único salvable del inmensamente calamitoso bodrio que es 'Pearl Harbor'... menudo 60 aniversario... respondieron a lo que los Yankees llaman el Día de la Infamia con otra de tamaño mayúsculo en imágenes... Al igual que el pobre acorazado 'Arizona' en aquel aciago domingo 7 de diciembre de 1941, las esperanzas de hacerse por fin con la codiciada estatuilla también fueron inmisericordemente torpedeadas, en este caso por los divertidos y simpáticos 'Monstruos' de PIXAR... La deuda del cine con la gran Diane está todavía por pagar...
A estas alturas de la película, o del post, mejor dicho, la parroquia de 'Hora de pensar' puede caer en la tentación de considerar todas sus composiciones como una letanía pastelosa que repite, más o menos modificada, con frecuencia... pero nada más lejos de la realidad... A lo largo de su brillante carrera, la Warren ha compuesto canciones, dentro de los más diversos estilos, para nada menos que 70 películas y series de televisión. Entre ellas, títulos tan conocidos como el 'From the Heart' de 'Notting Hill' http://www.youtube.com/watch?v=w5xSZpy0FII, el 'To Get Me to You' http://www.youtube.com/watch?v=ZVB5iuRbCjA de 'Hope Floats' (titulada aquí, para variar, 'Siempre queda el amor') intepretado por Lila McCann, para mí una de las voces más increíbles de toda la Vía Láctea... y así hasta llegar a este mismo año con su 'Stuck to Each Other' http://www.youtube.com/watch?v=Zx8CjKSDBjI para 'Confesiones de una compradora compulsiva'...
Pero donde Diane Warren ha batido todos los registros y demostrado su versatilidad como creadora es en el mundo del pop-rock... Suyos son 'hits' tan dispares como el 'Blame it on the Rain' http://www.youtube.com/watch?v=NwrL9MV6jSk de ¡¡¡Milli Vanilli!!!, el fantástico 'If I Could Turn Back Time' http://www.youtube.com/watch?v=7OR0U87mRsY de Cher, el arrasador 'Un-Break My Heart' http://www.youtube.com/watch?v=6mK3N72UlNc de Tony Braxton, el estupendo 'When I See You Smile' http://www.youtube.com/watch?v=XLc_Vug7mS0 de Bad English, el popular 'Don't Turn Around' http://www.youtube.com/watch?v=8RYo0JpT410 de Ace of Base, el baladón 'I'd Lie for You (And That's the Truth) http://www.youtube.com/watch?v=F8Iacj9pd_k del ex-orondo rocker Meat Loaf, los muchos temas cañeros y baladas compuestas a alimón con su gran amigo Michel Bolton tan románticos como 'Till Somebody Loves You', o el temazo de Trisha Yearwood con el que ganó el premio al mejor compositor de country en ese inolvidable año 2000 tan cargado de triunfos y galardones: 'I Still Love You More' http://www.youtube.com/watch?v=GzdAplMRjIw.
Entre otras veleidades, Diane se ha permitido también el lujo de participar en el Festival de Eurovisión de este año, coescribiendo con otra leyenda, Sir Andrew Lloyd Webber, la canción con la que el Reino Unido quedó en una quinta posición que ya hubiéramos querido Soraya/Poyeya y el resto de los españoles, 'It's My Time' http://www.youtube.com/watch?v=QTos6sAXJ_Q .... e incluso darse el gustazo de ver cómo varias de sus canciones más emblemáticas han sido utilizadas en diferentes ediciones de 'Operación Triunfo'...
No está nada mal para quien pasó una infancia conflictiva y rebelde, discriminada en el cole por su condición de niña judía rodeada de cristianos (físicamente parece una prima de Barbra Streisand) y a quien su inmenso talento ha situado en el olimpo de los mejores compositores melódicos de todos los tiempos...

jueves 12 de noviembre de 2009

Los Sullivan: todos los hermanos fueron valientes...









































































































































































Como era de esperar en cada nuevo 13 de noviembre, el país más poderoso de la tierra rinde emocionado homenaje a cinco hijos de la misma madre que ya no sólo pertenecen al íntimo recuerdo de sus familiares, sino que son un poco parientes de todos cuantos pueblan la superpotencia estadounidense. En tal fecha como hoy se cumplen 67 años, toda una vida, desde que media decena de jóvenes marinos, los valerosos hermanos Sullivan, perecieron juntos mientras plantaban cara al enemigo de su patria en aguas próximas a Guadalcanal, en el archipiélago de las Salomón, islas indómitas descubiertas para el mundo civilizado por el español Álvaro de Mendaña y patria chica de esas plantas trepadoras tan populares en nuestro país que son los potos . Naturales de la pequeña población rural de Waterloo, Iowa, el fraternal quinteto, nacido en el seno de la familia católica de origen irlandés fundada por Thomas y Alleta Sullivan, se encontraba embarcado a bordo del 'USS Juneau', elegante y poderoso crucero ligero de la clase Atlanta que embarcaba 698 tripulantes entre sus flamantes cuadernas (foto 4), pues apenas hacía ocho meses que había entrado en servicio. Junto a ellos había otras 8 parejas de hermanos a bordo, aunque los Rogers habían llegado a ser cuatro hasta que dos de ellos fueron desembarcados poco antes de la pérdida del buque.

George Thomas Sullivan ( 27 años en el momento de su desaparición) y sus hermanos Francis 'Frank' Henry (26), Joseph 'Joe' Eugene -también llamado 'Red'- (24), Madison 'Matt' Abel (23) y Albert 'Al' Leo (20) se habían alistado el 3 de enero de 1942 en Des Moines con la exigencia de servir siempre juntos, fieles a su lema 'We Stick Together', menos de un mes después del llamado por los yankees 'Día de la infamia', el sorpresivo (que no 'inesperado') ataque a Pearl Harbor por la Rengo Kantai, la Flota Combinada japonesa. Habían tomado esa decisión henchidos de rabia y consternados por la pena tras conocer que en las tripas del vetusto acorazado 'USS Arizona', todo un símbolo de la debacle sufrido aquel inolvidable 7 de diciembre y cuyos restos hundidos son hoy un monumento nacional, había fallecido Bill Ball, vecino del cercano pueblo de Fredericksburg y algo más que amigo de la única hermana de los Sullivan, que era, además, la pequeña de la casa, Genevieve. Otra aún menor, Kathleen, había perecido en 1930 al poco de nacer.
Se da la curiosa circunstancia que los dos hermanos mayores, George y Frank, venían de cumplir sus cuatro años de servicio en la Armada, pero su reciente licenciamiento ni fue tenido en cuenta a la hora de decidir alistarse de nuevo. Incluso el pequeño, Al, podía haberse librado del reclutamiento, no sólo por su minoría de edad, sino por estar casado con su amada Katherine Mary y con un hijo a su cargo, el pequeño Jimmy, de apenas 10 meses de edad y alegría de toda la familia...
Pronto los cinco hermanos se hicieron inmensamente populares en todo el país gracias a unas fotos tomadas a bordo del 'Juneau' en las que el quinteto posó como símbolo de la necesaria unión de toda la nación para poder derrotar a unos enemigos que entonces parecían casi invencibles... Son las dos imágenes que abren el post y que muestran, de izquierda a derecha, a Joe, Frank, Al, Matt y George. La (pésima) suerte de todos comenzó a fraguarse cuando, a partir de agosto de 1942, su navío fue destinado a tomar parte en el contrataque estadounidense en las islas Salomón... Guadalcanal cambiaría el signo de la guerra en el Pacífico, pero a un alto coste para ambos bandos, si acaso más inaceptable y terrible para un Imperio Japonés carente de los inagotables recursos de su adversario para mantener las horrorosas pérdidas que genera una guerra de desgaste.
Aquel 11 de enero de 1943, Thomas Sullivan preparaba su desayuno con la angustia e incertidumbre que atenazaba a toda la familia desde el pasado mes de noviembre, cuando habían dejado de recibir en casa las cartas que tan frecuentemente escribían sus hijos. Cuando vio pararse un sedán negro frente a su porche, del que descendieron tres militares uniformados, supo que algo había ido mal. Abatido por los malos presagios y las noticias que habían llegado a sus oídos de que el 'Juneau' había sido hundido, sólo pudo preguntarles... "¿Cuál de ellos?"... Tras una leve pausa que le pareció eterna, el militar de más alta graduación, el comandante Truman Jones, le contestó con el semblante cariacontecido... "Lo siento.... Los cinco"...
Reunida toda la familia en el salón, la trágica nueva se hizo aún más inevitable cuando el comandante les leyó el telegrama en el que se les anunciaba que 'El Departamento de la Armada lamenta profundamente informarles de que sus hijos Albert, Francis, George, Joseph y Madison Sullivan están desaparecidos en combate -acción en el original- en el Pacífico Sur'...
A pesar del tremendo golpe recibido, con inusitada entereza tras conocer la noticia que nunca hubiera querido oír y animado por su mujer, Thomas Sullivan se encaminó a su trabajo en los ferrocarriles que transportaban suministros militares... su concurso era vital para que los trenes llegaran a hora a su destino en un momento en que la nación necesitaba de cualquier hombre disponible, por veterano que éste fuera, para enderezar el rumbo de una contienda cada vez más favorable a los aliados...
Lo que había ocurrido el 13 de noviembre de 1942 con el 'USS Juneau' era todo un canto a la mala suerte, la fatalidad y la negligencia más absoluta a partes iguales. Implicado en los cruentos combates en torno a Guadalcanal, el crucero ligero había sido tocado por un torpedo que le había causado 20 muertos y decenas de heridos. Mientras buscaba aguas más seguras, un torpedo lanzado por el submarino japonés I-26 http://www.artfiberglass.com/ship/images/i26.jpg hizo blanco en la santabárbara y el buque entero reventó, llevándose consigo al fondo a toda la tripulación salvo unos 100-140 hombres, entre los que se encontraba George Sullivan, quien, a gritos, buscaba desesperadamente a sus hermanos en medio del desastre...
El capitán Hoover, al mando del 'USS Helena', un crucero ligero de la clase Saint Louis, creyendo improbable la existencia de supervivientes, ordenó al resto de la flota seguir rumbo a la isla de Espíritu Santo -la mayor de las Nuevas Hébridas y antigua posesión española en tiempos de los Austrias, hoy parte de Vanuatu-, temeroso además de que los submarinos japoneses presentes en la zona pudieran hundir más buques estadounidenses si detenían su marcha para asistir o recoger a los posibles naúfragos, algo muy habitual entre todos los bandos en conflicto. Al menos, para curarse en salud y a modo de precaución solicitó que un bombardero B-17 sobrevolara la zona para comprobar si quedaba alguien con vida, y, en ese caso dar parte a la superioridad y montar una operación de rescate.
Poco después, los naúfragos fueron sobrevolados por el citado B-17, que, debido a las estrictas medidas de seguridad, mantuvo el silencio radio y no informó en ese momento del desastre para evitar ser detectado por las escuchas niponas. Habrían de pasar horas hasta que regresara a su base. Si la cosa ya era terrible de por sí, en un guiño del destino, el informe presentado por los aviadores sobre la situación de los naúfragos se traspapeló entre otros documentos corrientes... durante días.... mientras, los restos de la tripulación del 'Juneau', olvidados a su suerte, comenzaban a ser atacados por hambrientos tiburones, tan abundantes en aquellas aguas, lo que sumado a la falta de agua y víveres y las terribles condiciones climáticas, sellaba su cruel sino...
Para cuando el informe fue encontrado y se organizó una operación de rescate una semana después, tan sólo quedaban vivos diez de los desgraciados marinos, que fueron llevados a tierra firme por un hidroavión Catalina... Ellos aclararon el triste final de los populares cinco hermanos de Iowa... Frank, Joe y Matt seguramente habían muerto en el acto, Al (posiblemente herido) se había ahogado al día siguiente y George, tras sobrevivir a duras penas cuatro días, se despojó de sus ropas y, enloquecido por el sol, la pena de haber visto morir a sus hermanos y la desesperación, se desnudó y se arrojó al agua "para llegar a la isla de enfrente", que no era más que un espejismo, antes de ser devorado por los tiburones entre gritos y golpes de aleta, según relataron los testigos...
Por razones de inteligencia militar, y para que los japoneses no supieran cuántas bajas habían causado realmente a su enemigo, lo sucedido con el 'Juneau' y otros buques aliados hundidos en la zona no fue revelado hasta meses después, a pesar de la situación insostenible en que se encontraban sus familias, tanto tiempo sin noticias de sus seres queridos en el frente. Tan trágico desenlace no pudo con una familia tan determinada y unida como los Sullivan. Más bien al contrario: galvanizó su espíritu y terminaron por implicarse aún más en su apoyo a las autoridades para contribuir de manera destacada al esfuerzo de guerra. Así, Genevieve se alistó como reclutadora en la Reserva Naval mientras que sus padres, visitaron más de 200 fábricas militares y astilleros en cooperación con la Armada con fines propagandísticos y para recordar a cuantos allí trabajaban lo importante de su labor para conseguir la victoria final...
En cuanto se conoció el caso de los hermanos Sullivan, una ola inmensa de admiración, compasión, orgullo y patriotismo recorrió el país. El presidente Roosevelt envió una emotiva carta a los padres de los ya popularísimos héroes y, entre incontables homenajes y reconociminetos, incluso el Papa Pío XII hizo llegar a la familia una medalla de plata y un rosario a modo de pésame, profundamente conmovido por tan terrible pérdida en el seno de una familia de fervientes católicos...
No cesaron ahí los homenajes... en febrero de 1943, la Armada estadounidense honró la memoria de los cinco hermanos bautizando como 'The Sullivans' a un moderno destructor de la clase Fletcher que había comenzado a contruirse meses antes con el nombre de 'Putnam'. El buque, el primero de la historia de la US Navy que hacía referencia en su denominación a más de una persona, fue botado en abril, ejerciendo de madrina Alleta Sullivan, la abnegada madre del clan de valientes. El destructor, numeral DD-537 (foto 12), tuvo una destacadísima actuación a lo largo de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, participó en el bloqueo a Cuba durante la Crisis de los Misiles y en la recogida en el mar de cápsulas en los inicios de la carrera espacial. A bordo del mismo, antes de su baja en 1965, sirvió el joven marino James Sullivan, aquel pequeño Jimmy, hijo de Al, que había perdido a su padre con tan sólo 22 meses de edad... Mantenido después en la Reserva hasta 1977, fue donado al Museo Naval de Buffalo, y es Monumento Nacional desde 1986 (foto 13).
Una historia tan trufada de drama, heroísmo, valor y sacrificio reunía todos los ingredientes para llamar la atención de un Hollywood deseoso de argumentos patrióticos que estimularan el ardor guerrero de unos Estados Unidos todavía sumidos en pleno conflicto contra sus enemigos del Eje. Por todo ello, no es de extrañar que en 1944 se rodase 'The Fighting Sullivans' (originariamente sólo iba a llamarse 'The Sullivans'), el habitual biopic edulcorado made in Hollywood (las fotos 6 y 7 representan a los cinco chicos como salen en la peli), que alcanzó un gran éxito y estuvo nominado al oscar al Mejor Guión, y entre cuyo solvente reparto cabe citar al siempre estupendo Thomas Mitchell en el papel del padre tal cual lo bordó también en 'Lo que el viento se llevó', al maravilloso Ward Bond, al niño prodigio Bobby Driscoll (protagonista de 'La isla del tesoro' de Disney y la voz de Peter Pan), a la popular Trudy Marshall como Genevieve, y a una jovencísima pero ya lanzada al estrellato Anne Baxter en el papel de Katherine Mary, la joven viuda y madre del pequeño Jimmy, en torno a la que gira la principal historia amorosa del film... La película comienza con el nacimiento y bautizo de los chicos, antes de vivir su infancia y juventud durante la Gran Depresión... hasta que nos adentramos en la parte bélica que culmina con la muerte del quinteto y la emotiva botadura en Nueva York del destructor en recuerdo de su gesta.
Por evidentes razones de propaganda y seguridad, para evitar un dramatismo excesivo que podría afectar a la moral de las tropas y, también, por encubrir la nefasta y negligente actuación de los militares en el asunto del rescate, las escenas del combate naval están muy simplificadas... dando a entender que todos murieron prácticamente a la vez, intentando salvarse juntos... Otras de las manipulaciones afectan a George y Frank, de quienes en la película se obvia que ya habían servido en la Armada previamente, o el intencionadamente suprimido romance entre Genevieve y Bill (aquí apellidado Bascom en lugar de Ball)... en resumen, la típica película patriótica de la época, con buenas dosis de melodrama amoroso y familiar...
Los homenajes no terminaron ahí, y en agosto de 1995 se botó un nuevo destructor en memoria de los cinco bravos marinos, el 'USS The Sullivans' con el numeral DDG-68 (fotos 13 y 14), modernísimo para la época gracias a su radar AEGIS y su poderosísimo sistema antiaéreo, el mejor del mundo, del que hace buena demostración en la penúltima imagen del post durante unas prácticas de lanzamiento de misiles... Como no podía ser menos, la madrina del buque fue Kelly Ann Sullivan Loughren, hija y nieta, respectivamente, de James y Albert Sullivan. El lema de combate era el mismo que había lucido en su puente su predecesor de idéntico nombre: el ya inmortal 'We Stick Together'. Tal vez fueron sus cinco ángeles de la guarda quienes evitaron el atentado suicida en Yemen a cargo de Al Qaida mediante un bote cargado de explosivos que se hundió por el sobrepeso antes de impactar con el destructor... suerte de la que no gozó meses después su antecesor, el 'USS Cole' DDG-67, cuando un atentado similar le causó 17 muertos, 39 heridos y lo dejó medio hundido...
Además, en honor a los Sullivan y a la tripulación del destructor del mismo nombre, en mayo de 1998, el entonces alcalde de Nueva York, Rudolph Giuliani, bautizó el muelle de Staten Island como el 'USS The Sullivans pier', en prueba de que la huella del quinteto seguía bien presente entre la sociedad estadounidense varias décadas después.
Y no es de extrañar, ya que el fallecimiento de los Sullivans supuso la mayor pérdida humana de una familia norteamericana durante la Segunda Guerra Mundial (en la Guerra de Secesión están documentados varios casos de familias que lamentaron la muerte en combate de cuatro hijos), e impulsó, para evitarlo, la aprobación a partir de 1944 de normas en la Armada que regulaban la llamada Sole Survivor Policy, en la que se establecía que, en tiempos de guerra, los hermanos no podían servir juntos en la misma nave o unidad y se denegaba la solicitud (hasta entonces posible a la hora del alistamiento) de hacerlo. Además, en el caso de que una familia hubiera perdido a dos o más hijos en el frente, se consideraba ya bastante sacrificio y se ordenaba a los supervivientes volver a casa, a destinos lejanos de la zona de combate... (sobre las interesantísimas modificaciones experimentadas a lo largo del tiempo por de esta normativa, extendida posteriormente al conjunto de las fuerzas armadas, os recomiendo este fantástico enlace http://www.history.navy.mil/faqs/faq72-5.htm).
Se ha argumentado mucho sobre que el caso de los Sullivan y lo planteado en la Sole Survivor Policy están en el origen del argumento de 'Salvar al soldado Ryan' . Y si bien seguro que sirvió parcialmente como inspiración, seguramente, la mayor influencia vino de la mano de los hermanos Niland (última foto) cuyo caso recuerda parcialmente al film dirigido por Spielberg... Estos jóvenes originarios de Tonawanda, Nueva York, servían en distintos destinos en el seno del US Army (entonces todavía no existía la Fuerza Aérea como arma independiente) debido a las comentadas limitaciones legales impuestas para evitar otro caso como el de los Sullivan: Frederick ('Fitz') y Robert eran sargentos en los 'paracas' de la 101 y de la 82 División Aerotransportada, respectivamente, y ambos saltaron sobre Normandía la noche del 6 de junio, muriendo el segundo de ellos en combate poco después; Preston era teniente de la 4ª División de Infantería, y también desembarcó en Normandía, en la playa de Utah, donde perdió la vida; Edward era piloto de un bombardero medio B-25 cuando fue derribado sobre Birmania y dado por muerto apenas tres semanas antes, el 16 de mayo de 1944. Incluso a sus dos primos, Thomas y Joseph, alistados en la 101 Aerotransportada y en la 20 División Acorazada se les impidió compartir unidades con ellos.
El caso es que una vez fallecidos Robert y Preston (están enterrados en el impresionante cementerio de cruces blancas que aparece al principio del peliculón de Spielberg) y contando con que Edward también había perdido poco antes la vida, se decidió repatriar al paracaidista 'Fitz' Niland, que no lo puso nada fácil hasta que intervino el capellán militar de su unidad, el padre Sampson, para destinarlo a un puesto lejos del frente en la Policía Militar de Nueva York hasta el final de la guerra. Si recordáis, Matt Damon/James Ryan también era en la peli un paraca de la 82 Aerotransportada a quien habían matado sus tres hermanos mientras combatían en otras unidades.... la (afortunada y felicísima) sopresa en el caso de los Niland es que una vez concluida la contienda se descubrió que Edward no estaba muerto, sino que había conseguido saltar en paracaídas y, tras ser capturado por los japoneses y sobrevivir a sus infames campos de concentración en penosas condiciones, pudo volver a reunirse con su familia - y sus dos primos, también a salvo después de la guerra- cuando ya se le daba por perdido para siempre.

Por si lo estábais pensando, ese 13 de noviembre de 1942 en que perecieron los Sullivan era también viernes, como hoy... un día de lo más apropiado para creer en algo más que la mala suerte.... más madera para los supesticiosos... ¡¡¡viernes 13!!!...ufff...
Ya que aquí se ha escrito de honrar al valor, de premiar el sacrificio, de Nueva York, y hasta de cine, quiero dedicar este post a ese héroe moderno que hace apenas unos días ha solventado con los laureles del triunfo por las calles de la Gran Manzana el impresionante reto y la proeza de emular a Filípides en su inmortal carrera: mi compañero de disfrutes televisivos Antonio Rentero. Enhorabuena, campeón!!!!

martes 10 de noviembre de 2009

De alcachofas y criadillas tan falsas como deliciosas...





















































































































































































































































































































































































Cuando los primeros exploradores franceses desembarcaron a comienzos del siglo XVII en las salvajes costas de Canadá al mando de Samuel de Champlain, en aquel impresionante paisaje que, pocas décadas después sería conocido en todo el orbe civilizado como Nueva Francia, hacía miles de años que los indígenas norteamericanos, verderso señores de aquellas tierras, ya disfrutaban en su dieta de raíces, bulbos y tubérculos que todavía hoy causan sensación entre los fogones de los chefs más reputados del mundo.

Entre ellos, la racine blanc (raíz blanca), nombre dado por los 'voyageurs' (comerciantes en territorio indio) canadienses a la raíz de camas (Camassia quamash), recolectada por las nativas en los meses de abril y mayo, y que se consumía aplastada en forma de masa pegada sobre finas varas de madera y asada al fuego, como un pinchito vegetal de lo más 'moderno' gastronómicamente hablando. O como la pomme blanche (manzana blanca), término con el que los canadienses identificaban al nabo indio o patata de la pradera (Psoralea esculenta) -muy consumido en Canadá y Louisiana antes de la conquista británica- , cuya raíz se secaba y se cocinaba machacada en guisos de carne y maíz o se almacenaba cortada en rodajas para su empleo durante el invierno. Otro vegetal de lo más apreciado era la pomme de terre (manzana de tierra o patata), designación francocanadiense para la nuez de tierra (Apios tuberosa), una raíz comestible muy habitual en la dieta de los Lakota/Sioux con el nombre de 'modo' y que crecía con especial profusión en las riberas de los cursos de agua, lagos y humedales. Completaba tan suculenta colección el hombre de la tierra, cariñoso apodo indígena que demuestra el aprecio de los nativos por el tubérculo que los anglosajones conocían como batata o boniato salvaje (Ipomoea pandurata), muy consumido por los indios Miami y Shawnee.

La auténtica estrella culinaria de toda esta pléyade de delicias hipogeas al servicio de los pieles rojas y sus pálidos invasores es, sin duda, la archifamosa alcachofa de Jerusalén (Helianthus tuberosus), la preciosa especie cuyas rutilantes flores amarillas abren el post, y que los indios denominaban en lengua algonquian Kaischuck Penesuk/Penauk, 'Raíces de sol', por su parentesco y parecido con el auténtico girasol, el de nuestras populares pipas, también originario de la zona. Un tubérculo no demasiado grande que, ¡vaya por Dios!, ni es alcachofa, ni tampoco jerosolimitana, ni mucho menos originaria de Tierra Santa, sino de los verdes terruños atlánticos de la Costa Noreste estadounidense, desde donde se extendió, por acción del hombre y los caprichos de la naturaleza, hacia el Norte, Sur y Oeste del continente americano. Dada su amplia difusión, no es de extrañar que reciba un regimiento de nombres, entre los que están los de papa de Jerusalén o de Judea (...y dale Perico al torno), tupinambo (por los indios Tupinamba de Brasil, varios de los cuales fueron llevados a París a modo de curiosidad al mismo tiempo que estas nutritivas raíces), margarita grande, marenquera, batata del Canadá, pataca, aguaturma, pera o castaña de tierra, patata de palo o de caña, turma de agua o girasol del Brasil.

Aún hay algo más curioso, y es que la aguaturma, tan de moda ahora entre los chefs que apuestan por productos exóticos y técnicas más propias de un laboratorio dedicado a la manipulación genética que de una cocina, no deja de ser un viejo conocido entre los europeos, pues no en vano ya se consumía por estos lares con gran aceptación incluso antes de que la verdadera patata hiciese furor a lo largo y ancho nuestro Imperio poco tiempo después y la relegara poco a poco al olvido como alimento principal de personas y bestias. A Francia llegó en 1613, apenas 10 años después de la fundación de Quebec, y pronto gozó de gran predicamento a nivel popular, como en el resto de una Europa ávida de nuevos sabores y texturas procedentes del Nuevo Mundo, alcanzando hasta Rusia en el siglo XVIII, de la mano del zar Pedro el Grande.
Ciertamente, la alcachofa de Jerusalén comparte con el verdadero alcaucil un sabor muy similar, que se debe a la abundancia en ambas de la inulina, un glúcido muy habitual entre los tubérculos, que con la cocción se transforma en fructosa, en lugar de almidón, como en las patatas, lo que lo hace muy idóneo para su consumo por los diabéticos en sustitución de éstas y aquellos que necesitan seguir una dieta hipocalórica. Al carecer de gluten, es muy recomendada para los celíacos, y, aunque sea un alimento cuya digestión suele causar aerofagias y gases, también se suele recomendar su consumo habitual para combatir el estreñimiento... Aunque los indios la comían hervida, asada, o bien la conservaban desecada en rodajas y luego la rehidrataban para cocerla, este agradecido tubérculo, en su variedades roja y blanca, es una materia prima que admite todo tipo de preparaciones, desde cruda en ensalada, encurtida en vinagre, en sopas (que los ingleses llamaban 'sopa palestina', ¡ahí queda eso! en tiempos de la reina Victoria) , cremas y purés, salteada o gratinada (así gusta mucho en los países anglosajones, donde selen plantarse en los jardines y huertos privados para su consumo casero). Yo flipo con el plato de tiernos kippers (arenques ahumados en el argot del Reino Unido) que te puedes jalar en la Isla de Man con una guarnición de aguaturma salteada, como la de la foto 19. No es de extrañar su similitud en flores y semillas con las de los girasoles, sea la causa de su peculiar y bíblico nombre en inglés, Jerusalem Artichoke, ya que ese 'yirusalem' fonético deriva de la corrupción holandesa del nombre italiano de la planta, girasole articocco, muy popular en tierras transalpinas ... y es que no hay que olvidar que algunos autores europeos de nuestro Siglo de Oro, como el prestigioso botánico Fabio Colonna (Fabius Columna para la ciencia), llamaban a la planta Flor de sol Farnesiana, ya que la conoció en el jardín romano de ese gran mecenas de las plantas que fue el cardenal Farnese.
Más traída por los pelos parece la justificación que dan algunos eruditos a tan polémico nombre, para quienes el controvertido Jerusalem sería una corrupción de la localidad neerlandesa de Ter Neusen (la moderna Terneuzen), el primer lugar de los Países Bajos donde fue cultivada, con gran éxito, por el pastor protestante y botánico Petrus Hondius, en pleno siglo XVII... tal vez por ello, allí se llama manzana-alcachofa de Ter Neusen... los yankees, más sencillos, la conocen coloquialmente como sunroot, woodland sunflower o sunchoke... Todo un filón, este modesto tubérculo americano.
También flores amarillas, aunque más pequeñas y con un toque azafranado en su interior, luce la llamada 'madre de la criadilla' (foto número 20), espléndido estandarte de otra maravilla de nuestro subsuelo, a las que ya podemos acceder fácilmente gracias a diversas marcas de conservas como Río Búrdalo (magnífica su web delicatexen.es) o El Campanillo de Julián Martín: las CRIADILLAS DE TIERRA... Un pequeño hongo (Terfezia arenaria) que crece asociado a la planta y que recuerda mucho por su aspecto a las trufas blancas (ojo con la picaresca, que en este caso es habitual que se la metan doblada a los inexpertos) y en su textura levemente arenosa pero firme a las patatas, setas y castañas de agua. Un producto muy de moda en la gastronomía extremeña y castellana, nacido entre dehesas, encinares, alcornocales o pinos que a mí me encanta como ingrediente en los revueltos de setas o salteado como guarnición de carnes y pescados... incluso en lonchitas en las ensaladas. Otro delicioso especimen que no tiene nada que ver, como su compañera de post, con el nombre que le ha asignado la sabiduría popular (a pesar de su apariencia 'testicular'), pero que recomiendo encarecidamente a todos los amantes de la culinaria micológica o a quienes gusten de sabores distintos y delicados, que no necesariamente caros... Están de rechupete.... ¡BUEN PROVECHO A TOD@S!

miércoles 4 de noviembre de 2009

La iglesia más hermosa de la Cristiandad




































































El 4 de noviembre es una fecha que parece especialmente diseñada para la sección de efemérides de un periódico, porque tal día como hoy no sólo fueron elegidos presidentes de los Estados Unidos personajes de la talla de Abraham Lincoln, Eisenhower, Reagan u Obama; porque cambió la historia del Reino Unido y del resto de la Humanidad con la detención de Guy Fawkes y el desbaratamiento de la inminente Conjura del 5 de noviembre que los británicos aún celebran casi más que nosotros el descubrimiento de América; porque Howard Carter encontró los primeros indicios que le llevarían al hallazgo de la tumba de Tutankatón/Tutankamón; porque tuvo lugar el primer vuelo del Puente Aéreo Madrid-Barcelona o tal vez porque el prototipo del Concorde fue el primer avión comercial en superar la velocidad de Mach 2.

Hubo también otros hechos mucho más luctuosos otros 4 de noviembre, como la capitulación del Imperio Austrohúngaro en la Primera Guerra Mundial, primer paso para la desemembración de tan maravilloso crisol de razas y culturas por la inquina envidiosa de sus enemigos; el asesinato de Isaac Rabin (y del proceso de paz árabe-israelí) a manos de un extremista judío; la invasión soviética en 1956 de esa Hungría que clamaba libertad e independencia frente a sus tiránicos ocupantes comunistas; el inicio de la rebelión antiespañola de Tupac Amaru en el Virreinato del Perú; o los grandes estragos y decenas de miles de muertos causados por el tristemente célebre huracán Mitch.

Pero hoy también se conmemora la festividad de ese simpático y brillante religioso milanés (de cuando Milán era lugar principal del Imperio Español, ¡ojo!) canonizado con San Carlos Borromeo. Sobrino del Papa Pío IV, siendo un veinteañero cardenal nepote fue designado para administrar con acierto los Estados Pontificios y desempeñar las funciones del primer Secretario de Estado de la historia de la Santa Sede, a pesar de un defecto que le hacía hablar aceleradamente, lo que no favorecía su imagen con los diplomáticos extranjeros. Figura fudamental del Concilio de Trento y de la Contrarreforma, a él se atribuyen muchos de los aciertos y luces del papado de su tío. Aunque recibió críticas por su vida disfrutona debido a su afición a la caza, la música, el ajedrez, el lujo, las veladas literarias y la buena mesa, alcanzó gran renombre por sus esfuerzos en pro de conseguir un clero mejor preparado y más ejemplar. Pero lo que le llevó a la santidad fue la fantástica labor que desarrolló durante la cruel epidemia de peste que entre 1576 y 1578 asoló Milán, ciudad de la que era entonces arzobispo y cardenal, y donde ejercía el cargo con una modestia y esa 'Humildad' que proclamaba el lema de su escudo de armas sorprendente en comparación con los excesos de su etapa romana. Agotado y enfermo de tanta actividad en favor de los más necesitados, falleció en 1584, a los 46 años de edad, y fue canonizado en 1610, siendo considerado desde entonces el santo patrono católico contra la peste por excelencia.

Por eso, no es de extrañar que, tras la grave epidemia de esta contagiosa enfermedad padecida por Viena en 1713, causante de más de 8.000 muertes, en cuyo final parece haber sido decisiva la intercesión del santo ante la Santísima Virgen, el emperador Carlos VI promoviera la construcción de un fastuoso templo como muestra de sincero agradecimiento hacia su tocayo. Iglesia barroca inspirada parcialmente en la Basílica de San Pedro del Vaticano, en diversos elementos clásicos como un pórtico griego o la columna Trajana, y en otros orientales y asiáticos, fue obra del gran arquitecto Johann Bernhard Fischer von Erlach, que falleció antes de ver culminada su obra. como triste anécdota, el templo fue sufragado en su mayoría de forma forozosa por los judíos de la capital austríaca.

Las dos grandes columnas de la fachada, dedicadas al 'valor' y la 'constancia', reflejan con sus relieves algunos de los principales episodios de la vida del santo, a modo de los hechos heróicos de los legionarios de Trajano en sus campañas por la Dacia. En su interior, la cúpula está decorada con fabulosas pinturas al fresco de Rottmayr, en las que aparece el propio santo intercediendo por los vieneses ante la Virgen (foto 4), mientras que los frescos de las capillas laterales son obra de Gran. El espectacular retablo del altar, dedicado a la ascensión a los cielos de San Carlos, es obra de Alberto Camesina y Maximilian Brokoff... junto con el privilegiado entorno que la rodea, en plena Karlsplatz, el conjunto constituye, en mi humilde opinión, la que podría considerase la iglesia más hermosa de toda la Cristiandad...
Seguramente, la mejor foto que jamás realicé en mi vida en una máquina de carrete fue aquella instantánea que en julio de 1993 tomé de las Karlskirche rodeada de preciosos setos en flor... nunca, hasta la llegada de las técnicas digitales pude soñar en reptir algo así, con la luz, tan especial y única de aquel día, y sin los andamios que estos últimos años han afeado tanto el interior como el exterior del templo, aunque fuera en benficio de su idónea conservación. Un edificio irrepetible, erigido en memoria de un personaje no menos singular y merecedor del mayor de los homenajes en su recuerdo. Hay otros grandes acontecimientos que conmemorar cada 4 de noviembre, pero a mí ninguno me llena de tanta alegría y júbilo como referirme a éste.

viernes 30 de octubre de 2009

Una melodía irrepetible, un actor inquietante, un amor imposible...







































































































































































































































































Los que me conocen bien saben que no suelo desayunar. Ni siquiera un café, salvo que sea día de trabajo... entonces me puedo tomar hasta cuatro solos seguidos con tal de alejar la modorra de mis estrujadas meninges... y si es día de resaca post-marchote, uno o dos zumos de tomate al comienzo del aperitivo como reparadora poción mágica para intestinos y neuronas. Por supuesto que hay excepciones en caso de viajes (como en Escocia, donde no desayunar, aparte de una temeridad debería ser considerado pecado mortal) o jornadas de curro intensas. Sé que vulnero, eso sí, sin dolo ninguno, las recomendacones de nutricionistas, expertos en alimentación, abuelitas varias y gente que sólo te desea lo mejor de corazón. A mí me va eso de despedir el día con una opípara cena, que ya saldrá el sol por Antequera a la mañana siguiente, si así lo dispone el que todo lo decide.

Hasta que, hace unos años, inicié mi aventura madrileña, mi concepto de desayuno estaba siempre asociado a la música clásica. Al son de magníficas melodías era como mi padre nos despertaba a toda la familia los fines de semana. Las revoltosas czardas de Monti http://www.youtube.com/watch?v=Op7GsUAiRnM, las vibrantes danzas húngaras de Brahms http://www.youtube.com/watch?v=v1bDjafRi0Q, los apasionados acordes de las polonesas de Chopin magistralmente interpretadas al piano por Arthur Rubinstein http://www.youtube.com/watch?v=VEl9zn8JPW8 , o los mejores momentos de la banda sonora de 'Barry Lindon' http://www.youtube.com/watch?v=m7wEUlpaYjY eran el alimento que sustituían, de forma tan etérea como sugerente, el alimento físico por un reconstituyente avituallamiento espiritual... con esa música como menú resultaba incluso fácil olvidarse de llevarse algo a la boca, pues el verdadero deleite lo experimentaban orejas y oídos.

De la sabrosa carta disponible en la fonoteca de mis progenitores, mi plato favorito era, sin ninguna duda el 'Concierto de Varsovia' del gran compositor inglés Richard Addinsell (tan risueño en la foto 4). No pasaba sábado o domingo que no lo escuchara, subyugado, al menos un par de veces. Por entonces, desconocía que esta popular pieza, una de las más interpretadas de todo el siglo XX, debía su origen a tres de mis grandes pasiones: el cine, los aviones y la Segunda Guerra Mundial... no me hizo falta saberlo para caer rendido a su hechizo...

En realidad, era la fascinante banda sonora de un melodrama amoroso-bélico-musical, rodado en 1941 a mayor gloria de la propaganda de guerra británica, 'Dangerous Moonlight', y que aquí fue vilmente traducida, imagino que por causa del éxito de la pieza principal en torno a la que giraba su argumento, como 'Aquella noche en Varsovia' (claro que peor fue el título con el que se estrenó en Estados Unidos, donde además recortaron diez minutos de película, 'Suicide Squadron').

El filme, homenaje a los centenares de pilotos de caza centroeuropeos (fundamentalmente polacos y checoeslovacos) que combatían en las filas de la RAF a la Luftwaffe alemana, relataba a base de flashbacks, técnica muy de moda en la época, el azaroso romance entre un taciturno pianista polaco, Stefan Radetzky, y una bellísima periodista estadounidense, Carole Peters (la preciosa actriz británica Sally Grey, en el mejor papel de su carrrera), que se conocen accidentalemente durante el bombardeo de Varsovia por la aviación alemana en septiembre de 1939. La joven reportera, atraída por la música que surge de un edificio medio en ruinas, se deja llevar por la curiosidad, que le lleva hasta la sala en la que un atormentado piloto de caza llamado Stefan interpreta esa maravillosa composición ideada para la película que es el 'Concierto de Varsovia'... (no os perdáis el enlace, qué escuela de flemática seducción y fino coqueteo al ritmo del piano) http://www.youtube.com/watch?v=P4cu1vtIVxo Toda una pieza magistral cuya composición pretendía encargar la productora a Sergei Rachmaninoff, pero que, gracias a la negativa del astro ruso, afortunadamente fue a parar a manos de Addinsell. La historia avanza de una manera previsible... durante el bombardeo, los dos protagonistas se enamoran, consiguen escapar de la ciudad con grandes dificultades y huyen a Inglaterra, donde se casan. Una vez allí, 'Steve', como le llama cariñosamente su mujer, informa a ésta de que ha tomado la decisión de alistarse en la RAF y combatir en pro de la liberación de su tierra.

La joven esposa intenta hacerle ver el riesgo que conlleva su decisión, y, sobre todo, la gran pérdida artística que supondría su muerte, y que ese maravilloso 'Concierto de Varsovia' podría perderse para siempre en caso de ser derribado... pero, finalmente, decide sumarse a su lucha y seguirle (un guiño de la productora y las autoridades británicas al inmenso apoyo que los Estados unidos, todavía supuestamente neutrales en esa fase de la guerra anterior al ataque de Pearl Harbor, prestaban a un Imperio Británico contra las cuerdas frente a la triunfante Alemania).

Semejante argumento exigía una actor diferente, distinto a los típicos galanes británicos o las estrellas de Hollywood, que aportara la distinción y sofisticación que se le supone a un pianista y los rasgos propios de los centroeuropeos... La elección, clave para el éxito de la película, no pudo ser más atinada: Anton Walbrook.

Uno de los más elegantes intérpretes de la historia del cine, la imagen de Walbrook está asociada a su (salvo casos excepcionales) característico bigotillo, a un rostro capaz de disimular con acierto sus emociones, a un trato frío y distante cuando la situación lo requiere... Un personaje inquietante, idóneo para un tipo de villano sofisticado tan en boga en el cine de la época, como demuestra su protagonismo en la exitosísima 'Luz de gas', o su fabulosa encarnación del inflexible e inhumano Boris Lermontov que tanto exprimía, en pos de la gloria, a una deliciosa Moira Shearer en esa obra maestra del ballet que es 'Las zapatillas rojas' (fotos dos y tres).
Antes de consagrarse como el paradigma del caballero inquietante, de tintes aristocráticos y atormentada expresión, incapaz de relacionarse con soltura con los demás, Walbrook había gozado de cierto éxito en la Europa cinematográfica de entreguerras interpretando en diferentes países a Miguel Strogoff, personaje que le dio gran fama y popularidad a nivel continental, y la primera versión de 'Viktor und Viktoria', que luego inspiró la comedia homónima dirigida por Blake Edwards. Ese porte de noble centroeuropeo se explica por su origen austrohúngaro, ya que Walbrook, hijo de dos reputados artistas circenses a quienes no quiso seguir sus pasos en el mundo de la farándula, nació en Viena como Adolf Anton Wilhelm Wohlbrück, y de hecho, en los inicios de su triunfal carrera de galán cinematográfico, fue conocido como Adolf Wohlbrück (como se ve en la foto 15 y en el cartel de su versión francesa de Strogoff), aunque pronto, tras su descontento con las autoridades nazis, que lo llevaron a exiliarse a Inglaterra en 1938 cuando disfrutaba de pleno éxito profesional, trocó el Adolf por el Anton. Un actor sensacional, admirable, fino y hoy poco valorado, equivalente en sus planteamientos, físico y manera de actuar a un Ralph Fiennes de su tiempo, y que tanto me fascina ver interpretar. Como anécdota curiosa, en la película, era el propio Walbrook quien tocaba el piano, pues entre sus muchas habilidades se contaba la del dominio de este instrumento, aunque el sonido definitivo fue doblado por Louis Kentner, prestigioso pianista húngaro nacionalizado británico de aquel entonces, que se negó a aparecer acreditado en la película por creer que podría desprestigiarle a los ojos de la crítica especializada, pero que luego reivindicó que se hiciera pública su intervención en el filme tras el arrollador éxito cosechado por el 'Concierto de Varsovia'.
Una pieza que todavía se representa en medio mundo y, cómo no, en las galas musicales esponsorizadas por la propia RAF, como ocurrió en esta ocasión, en que antes de partir a Afganistán, el cabo Adrian Beckwith y la RAF Central Band rindieron homenaje de una forma increíble a tan maravillosa composición... http://www.youtube.com/watch?v=eKkoM0_-wDw
El detalle emotivo es que la gala fue presentada por el recordado Gareth Hunt, compañero de mi idolatrada Joanna Lumley (la de los Gurjas!!!) y Patrick Macnee en 'Los nuevos Vengadores',y fallecido hace un par de años... DISFRUTAD DE ESTA MARAVILLA Y DE LAS IMÁGENES QUE LA ACOMPAÑAN...

miércoles 28 de octubre de 2009

Cuando un cuadro te lleva a otro...


















































































































































































































































































































































































































































































Me sucede muy a menudo que, a la hora de interesarme por todas aquellas circunstancias que rodean a una obra de arte de ésas que me fascinan, acabe conociendo los entresijos de otras realizaciones magistrales relacionadas de alguna manera con aquella. A veces son creaciones del mismo autor, pero en la mayoría de los casos me lleva a descubrir maravillas inspiradas por las musas a otros artistas igualmente notables, de los que, en muchas ocasiones, ni siquiera tenía noticias, o apenas escasas refrencias...

Esta costumbre tan habitual en mí se ha vuelto a producir recientemente. Como gran admirador y estudioso (en lo artístico y lo histórico) de las tropas de caballería europeas de los siglos XVI al XIX, confieso mi predilección por un cuadro en concreto de los miles de fantásticos lienzos dedicados a este tema, muchos de ellos de origen español. Se trata en concreto de 'Los húsares de la Guardia Real de Prusia afilan sus sables en los escalones de la embajada francesa en Berlín, 1806', obra del fantástico pintor austrohúngaro Felicien Myrbach, Freiherr (barón) von Rheinfeld, uno de los mejores especialistas en temática napoleónica, de la que nos ha brindado escenas tan emotivas como sensacionales... En la obra en cuestión, la que abre el post, retrata con maestría esa chulería intrínseca de una tropa de élite como era la caballería real prusiana, parte de cuyos escogidos jinetes, desafiantes, acuden a afilar sus sables en las piedras de los escalones de la legación francesa, como tétrico vaticinio del destino que espera a las tropas napoleónicas en sus continuos enfrentamientos con las de Prusia...

Buena prueba de la genial maestría de Myrbach la refleja la segunda pintura del post, un bucólico paisaje invernal francés delicadamente reproducido sobrevolado por uno de los primeros globos a motor que recorrieron el país vecino. El disfrutar tanto con sus cuadros, me llevó a interesarme vivamente por la trayectoria artística y personal de este afamado aristócrata pintor, y supe así que, en virtud de sus evidentes méritos, ocupó de 1899 a 1905 el cargo de director de la afamada Kunstgewerbeschule de Viena en uno de los momentos más decisivos, fascinantes e irrepetibles de la Historia del Arte, en particular, y de la Humanidad, en general, el protagonizado por la Secesión vienesa, que Myrbach presidió hasta su abandono en 1905.

Este movimiento artístico, uno de mis favoritos desde siempre por su creatividad, plasticidad y espíritu renovador de las formas, es extrapolable, a nivel europeo, a nuestro rico Modernismo, el sobrecogedor Art Nouveau, el apabullante Modern Art anglosajón, la colorista Floreale italiana o la innovadora Jugendstil germano-escandinava... Cualquiera que haya tenido la ocasión de disfrutar de sus realizaciones en tierras austrohúngaras (en Budapest el movimiento también dejó obras maravillosas) comprenderá mi devoción por esa inmensa explosión de talento vivida en esa añorada y feliz Arcadia, lamentablemente despedazada por la inquina de sus enemigos, que para las artes, las ciencias y el progreso humano en general fue el imperio centroeuropeo de los Habsburgo.

Bajo la tutela del gran Myrbach (que pasó largas temporadas en España y Francia) crecieron como artistas, a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, genios de la talla del arquitecto y diseñador checo Josef Hoffmann (inspirado a su vez, por otro de mis genios predilectos de esta época, el escocés Charles Rennie MacKintosh), de su paisano y también diseñador de escenarios y pintor Alfred Roller, del caligrafista italoaustríaco Rudolf von Larisch, el pintor checo Franz Cizek y los diseñadores vieneses Carl Otto Czeschka y Koloman Moser, que acabarían siendo todos profesores en esa misma Escuela de Artes y Oficios Vienesa de la que fueron alumnos. Todos ello son la demostración más palpable de que la Secesión iba mucho más allá de lo que aportaban leyendas de la talla de Gustav Klimt, Egon Schiele, Otto Wagner, Joseph Maria Olbrich u Oscar Kokoschka...

De todos estos artistas formados bajo la égida de Myrbach, me llamó profundamente la atención Kolo Moser, aparte de por ser la única persona famosa que luce semejante nombre además de nuestro ex atleta -hoy político- Colomán Trabado, Moser es un artista completísimo en los más diversos campos, que alcanzó una gran relevancia como diseñador de muebles, lámparas, ropa y cristalería; como escultor y cartelista; como pintor, ceramista y vidriero.
Me parece de justicia reivindicar desde esta humilde atalaya su brillante contribución al espendor cultural europeo de hace un siglo, algunas de cuyas mejores realizaciones os cuelgo para que pinchéis sobre las fotos y flipéis con sus obras en un tamaño óptimo.
Por ejemplo, con dos de sus cuadros más famosos, su autorretrato (imagen 4), que me rechifla, o el famosísimo joven desnudo que protagoniza 'FRÜHLING' (Primavera) , en el que que mezcla con envidiable talento colorido, movimiento, textura y la desvergonzada y provocadora osadía tan características de las vanguardias. Una joya del arte contemporáneo subastada el pasado año por la cifra récord de 375.000 euros con la que consiguió batir el récord anterior pagado por un cuadro de Moser, cifrado en unos 300.000 euros.
Y qué decir de su 'Castaño creciendo en el jardín' (foto 10) y de sus 'Crisantemos' (9), de sus burós, bibliotecas, taburetes y sillas, como la famosa (y maravillosa) silla con asiento en damero para el Santorio de Purkersdorf (foto 5), las lechuzas de la fachada del impresionante edificio de la Secesión erigido por Olbrich (6) , o la espectacular vitrina para la Iglesia de San Leopoldo de Viena (foto 7). A tanto llegó su talento, que sus diseños textiles fueron también elegidos por las autoridades monetarias imperiales para ilustrar un billete de 100 coronas de aquel tiempo. Lo dicho, un artista irrepetible, de cuyas increíbles obras me he empapado, vaya por Dios, gracias a mi afición por las épocas más gloriosas de la caballería europea... A veces sólo basta con tirar del hilo...
Este post está dedicado a mi gran musa del Modernismo, con la que tengo la suerte y el placer de compartir tan increíbles momentos descubriendo a su vera estas y otras maravillas semejantes...

viernes 23 de octubre de 2009

Hoy premian al más grande entre los grandes































































No me duelen prendas en confesar mi frustrada vocación como naturalista (que no naturista) y una vida dedicada al estudio de animales y plantas. Siempre ha mantenido que aquellos libros que recibí como regalo en mi Primera Comunión no sólo trazaron decisivamente mi vida futura, sino que fijaron en el fondo de mis neuronas aquellos asuntos en torno a los que girarían mis gustos y aficiones. Imagino que la bien intencionada señora que me regaló un volumen dedicado a la Etología, o, lo que es lo mismo, al 'Comportamiento animal', como igualmente se llamaba el libro, no era consciente de las puertas que yo podría abrir en mi interior con esa llave en forma de papeles encuadernados, en cuyo interior el gran Konrad Lorenz http://www.dailymotion.com/video/x6x3gl_konrad-lorenz-padre-de-la-etologia_school ejercía de maravilloso druida del mundo animal...

Todo esos estímulos sensoriales en torno al mundo natural, encontraban su perfecta catarsis cada vez que salía a pescar con mi abuelo a lomos de ese leñoso y esbelto corcel de los mares que era el 'Apolo', surcando hoy el feliz más allá por donde pululan esas obras de arte fruto de la maestría de los canteros de ribera. Recuerdo como maravilloso aquella tarde de verano en la fenecida mansión familiar garruchera, cuando mi abuelo Diego, en la oscuridad del rinconcito marinero junto a la chimenea, nos proyectó a toda la familia en varios rollos sucesivos el documental 'El mundo del silencio', con el que el gran Jacques-Yves Cousteau ganó un merecidísmo oscar al mejor documental. Por aquella época, comenzaban a emitir en TVE la apasionante serie 'Mundo submarino', con la que mi amor por la naturaleza aumentó a velocidades dignas de la capacidad multiplicatoria de un gremlin remojao al anochecer...

Respaldaban este bendito proselitismo pro naturaleza que entonces ejercía Cousteau otros dos geniales e irrepetibles colaboradores. Uno de ellos, la persona que más ha hecho por la naturaleza de nuestro país desde que al Sumo Hacedor le dio por inventarse esta inclasificable piel de toro, y que fuera tanto tiempo santo y seña de mi devoción, sintiendo muchísimo su muerte en trágicas circunstancias en tierras de Alaska. De Félix Rodríguez de la Fuente me gustaba todo, todo, todo... desde aquellas primeras colaboraciones en blanco y negro junto a María Luisa Seco hasta su apabullante 'El hombre y la Tierra', compraba sus enciclopedias, cuadernos de campo, documentales... Ahora combato el mono de su ausencia viendo los programazos de su joven sosias, Luis Miguel Domínguez http://www.youtube.com/watch?v=pPkufIM-Bwo, pero, lógicamente, no es lo mismo... No me he resistido a poneros la foto en la que, en presencia del legendario filólogo Ramón Menéndez Pidal instruye a Charlton Heston en las artes de la cetrería durante el rodaje en tierras hispanas de 'El Cid'.

El tercero en discordia era el simpatiquísimo biólogo británico David Bellamy, empeñado en demostrarnos con su humor socarrón que en cualquiera de nuestros hogares habitan más seres vivos que en cinco hectáreas de la selva amazónica. En 'El botánico', el barbado londinense cautivaba por su carácter entrañable, directo, divertido y siempre dispuesto a la denuncia contra los daños al medioambiente (pinchad el enlace y fliparéis de cómo era la tele un finde de aquel ya lejano 1981 en que el programa del inglés, en horario estelar, antecedía al propio Telediario http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1981/09/05/094.html).
Pero, si geniales son estos tres colosos de la divulgación sobre temas de naturaleza, ninguno alcanza en mi opinión al más genial comunicador en este campo tan complicado y específico; nadie ha llegado, ni probablemente llegará a la excelencia demostrada en sus programas por Sir David Attenborough, mi ídolo desde que siendo un niño descubrí sus series 'Vida en la tierra', 'Planeta viviente' pero, sobre todo, 'La vida a prueba', que marca un antes un después en la forma de concebir los documentales de naturaleza por sus innovadores enfoques y fascinantes imágenes... y de la que me compré hasta el libro editado con sus mejores momentos... Merecidísimo el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales que hoy se le ha concedido a este comunicador nato y sorprendente, al que tanto le gusta surgir de entre unos arbustos como por arte de magia como posar ante la más venenosa serpiente o frente a un rinoceronte a punto de cargar... Un merecidísimo galardón para una de las grandes figuras de la BBC a quien la reina Isabel II le encarga cada año la coordinación y grabación de su mensaje navideño... otra prueba más de la sagacidad de la soberana británica, que sabe muy bien con quién jugarse las lentejas...
ENHORABUENA, MAESTRO, Y GRACIAS POR TU APASIONANTE LEGADO...

miércoles 21 de octubre de 2009

El Señor Embajador es mucho más que un señor...




Ya no quiero ser canadiense http://horapensar.blogspot.com/2008/03/hoy-soy-canadiense.html, o, al menos, de manera exclusiva. Lo que parecía un milagro irrealizable, ha tenido lugar. Por fin, en cinco años, un alto representante de la diplomacia española nos ha hecho sentirnos orgullosos a muchos de sus compatriotas, conmoviéndonos con una declaración pública en forma de discurso en la que honra a las actuales Fuerzas Armadas Españolas en su pugna constante por intentar llevar la paz y la seguridad a los más peligrosos rincones del planeta sin que sus máximos responsables les doten de los medios materiales y del respaldo político imprescindibles para hacerlo con ciertas garantías de éxito. Por eso sorprende y enorgullece como pocas la intervención durante el Día de la Fiesta Nacional, rebosante de hombría y valor de quien, desde su nombramiento en noviembre de 2008, ocupa el cargo de embajador español en Bosnia-Herzegovina, el asturiano Alejandro Alvargonzález San Martín.
De familia que mantiene una estrecha relación desde hace siglos con la milicia, este gijonés de 50 años, experto y promotor de relaciones e intercambios comerciales con China, veterano conocedor de la triste realidad centroamericana, dignifica en sumo grado a todos aquellos españoles de bien para quienes resulta muy difícil de comprender qué pintan nuestras tropas destacadas en el extranjero, muy cortos de equipo en la "misión de paz" más belicosa que nadie recuerda, básicamente porque, aunque le cueste horrores admitirlo al Gobierno, se desarrolla en medio de una sangrienta guerra, la de ese 'jardín de infancia' llamado Afganistán.
De vuelta a B y H, conviene destacar que las palabras del embajador español, -desde ya mismo, uno de mis héroes-, por ser coherente y no mojarse con nadie hasta el final, no cayeron en saco roto, sino que hoy constituyen el pensamiento de muchas personas y han hecho furor entre nuestras tropas, aquí y allá. Por su interés se reproducen tal cual, disfrutadlas:
"Me piden que les dedique a ustedes unas palabras en el día de hoy, fecha adelantada de la celebración de nuestro día nacional. Lo clásico sería iniciarlo con aquello de "es un honor para mí”... Se trata de una frase más o menos protocolaria, que en el fondo no quiere decir nada si quien la pronuncia no tiene voluntad de que así sea... Les adelanto que este no es el caso. Por eso utilizo la fórmula: "Es un honor para mí", realmente lo es, rendirles mi homenaje desde esta tribuna. Es un honor para mí dirigirle unas palabras a un grupo de españoles, y hoy, en ByH, ante soldados de España. Algunos sin ser de nacionalidad española, pero soldados de España al fin y al cabo, dispuestos a dar su vida por ella, sin grandes alharacas, discretamente, como lo han hecho siempre. Como han hecho a lo largo de toda la historia.
Ustedes son la noble herencia de una historia que pocos, desgraciadamente pocos, conocen. Uno lee 'La defensa de las Indias', de Julio Albi, y descubre que con un puñado de hombres, que eran ustedes, se defendió -durante varios siglos y con notable éxito -la costa que va de la Florida a la Patagonia, y de ésta hasta California. Uno se va al mayor experto de la historia del Pacífico, el australiano Spate, y descubre que su obra más importante la tituló 'El Lago Español', y lo hizo por ustedes. Uno recorre el Extremo Oriente y descubre la presencia de soldados de España en Camboya y Tailandia ya en el siglo XVI, estudiando mapas de China, tratando con Japón. Eran ustedes. Ustedes fueron en buena medida quienes extendieron el español por el mundo. Eran ustedes.
Ustedes han protagonizado las casi 60 misiones internacionales que arrancan de los años 80. Recuerdo bien las primeras, en Centroamérica, donde yo estaba destinado entonces. Fui testigo del para acercarse a cualquier escenario, y de la mano derecha para dar seguridad cuando se demandaba. Vi actuar a médicos de uniforme y a soldados de paisano, y les vi dar un paso al frente siempre. Siempre. Ustedes son los que caminan las calles de Mostar, de Sarajevo, de Trebinje, de tantos sitios en ByH, donde su uniforme es objeto de respeto, de reconocimiento, sabedores todos de su profesionalidad, de su espíritu de sacrificio. Lugares donde se han ganado el aprecio de sus gentes, donde España -por ustedes -significa algo.
Un día dejarán de ser necesarios en ByH. Se irán. Pero quedarán su recuerdo y la admiración de quienes les conocieron. Quedarán las placas con los nombres de sus compañeros caídos en Mostar, o esa plaza que siendo de España es de ustedes, o ese pinsapo que donaron y seguirá creciendo en algún lugar, o el afecto de esos ancianos a los que surtían de gasolina, de alimentos, de mantas. Y quedará la prueba de su valor. Así me lo han dicho tantas y tantas veces: "ellos llegaron, y empezamos a sentirnos seguros". Cuentan que los tercios de Flandes, cuando volvían a España gustaban de desfilar en la Plaza Mayor de Madrid, y que para esa ocasión recibían la orden de entrar en la plaza "pisando fuerte". Así nació la expresión de "entrar pisando fuerte".
Así entraron ustedes, y así deberán salir: "pisando fuerte". Un día se irán. Se vaciará Camp Butmir, crecerá la hierba entre las grietas del asfalto, se hará el silencio donde estamos, no habrá ni misa de domingo, ni oiré las palmas de un soldado de Cádiz, ni degustaré la paella que uno de ustedes se tomo como un ejercicio a todo o nada, ni recibiré noticias de tal o cual desplazamiento. Me alegraré mucho de que no sean ustedes ya necesarios en ByH. Se me llenará la boca cuando diga que España, en su pequeña o gran responsabilidad, cumplió. Pero les aseguro también que cuando despida al último, cuando vea despegar ese avión, empezaré a echarles en falta. Y ustedes, una vez más, habrán cumplido.
Y me refiero a ustedes con legítimo orgullo porque hablar de ustedes es hablar de mi propia familia. De mis primos y tíos en Infantería de Marina, a los que admiraba en mi infancia y sigo admirando hoy. De mi padre, jurídico de la Armada, de mi abuelo en el Cuerpo de Ingenieros, de mis bisabuelos haciendo la guerra de Marruecos o de Filipinas. Ellos eran ustedes, si acaso ustedes me lo permiten. Pero también ustedes son ellos. Quiero decir que también en ustedes se verán otros. Los 23 soldados de España fallecidos en Bosnia y Herzegovina son ustedes, porque en ustedes viven. Saben ustedes bien que cuando les miren a ustedes los padres o los hijos de aquellos que fallecieron los verán a ellos, porque ustedes son ellos. Porque tienen ustedes, y solo ustedes, el honor de serlo. Todo esto era para explicarles porque es un honor para mí poder dirigirles unas palabras a ustedes. Y porque es un honor dirigirme a ustedes, y porque ustedes son Cristo Ancor Cabello, les ruego que me permitan también que este sea un homenaje a él. Fallecido en Afganistán, pero vivo en cada uno de ustedes. Que sea él quien a través de ustedes grite conmigo, con nosotros,
¡VIVA EL REY!
¡VIVA ESPAÑA!"
(fotos tomadas desde la página web de la (des)Armada Española. Aquí, el discurso completo en PDF http://www.cope.es/file_upload/pdf/1256120600984434396.pdf).
¡Qué orgulloso me hace usted sentir, Sr. Embajador!

martes 6 de octubre de 2009

Sweeeeeet Diaaaaamonnndd...

























Fue a finales de los setenta, en plena Transición, cuando salió a la venta un recopilatorio de lo más singular. Era ésa una época de cantautores a este lado del Charco y al otro... aquí todavía muy cargados de intencionalidad política, pues sobre la marcha se iba improvisando, con bastante fortuna y una apabullante falta de egoísmos y raudales de un consenso y un sentido de la responsabilidad que ya quisiéramos ahora, un módelico paso hacia la vida en libertad de una nación tan esperanzada como insegura ante lo que el futuro le tenía preparado a la vuelta de la esquina, tan doliente como dispuesta a sellar viejas heridas en pro de una convivencia común que pudiera desembocar algún día en un mayor bienestar y concordia.
Buenas intenciones que necesitaban, cómo no, de canciones alegres y optimistas, como las que ofrecía a raudales el protagonista de ese disco de grandes éxitos: un judío neoyorkino de Brooklyn llamado Neil Leslie Diamond que ya apuntaba maneras cuando en el coro del instituto Erasmus Hall (famosísimo por las muchas estrellas que estudiaron en sus aulas) compartía actuaciones con una alumna un año menor que él, de nombre Barbra Streisand http://www.youtube.com/watch?v=wsq36ndiEmQ , compañera de clase de un tal Bobby Fischer, a su vez de la misma edad que otra talentosa vecina del barrio pero que iba a otro instituto cercano, una tal Carole King http://www.youtube.com/watch?v=N7NqwGK2bsA ....
Menudo semillero de auténticas leyendas del espectáculo, la cultura y el deporte que era el Brooklyn de entonces. Tras esa etapa, el bueno de Neil inició una carrera de lo más polifacética, en las que hizo sus pinitos como actor y director con cierta solvencia, amén de componer un puñado de estupendas canciones versionadas por las principales estrellas del momento y de generaciones posteriores... clásicos estupendos dentro de un estilo tan característico como eran los pelucones de cabezón y los horteris modelitos made in Las Vegas que lucía nuestro héroe... coplazas como 'Song Song Blue' http://www.youtube.com/watch?v=X_rCiY3SgRQ o 'The Gift of Song' http://www.youtube.com/watch?v=aLYt_95kiPo, recuerdos de juventud plasmados en 'Shilo' http://www.youtube.com/watch?v=98mxTslGjbs o 'Kentucky Woman' http://www.youtube.com/watch?v=wOPm7otVAoI , temazos adaptados por otros como los Righteous Brothers o los Hollies como su 'He Ain't Heavy (He's my Brother)' http://www.youtube.com/watch?v=usZtSl8mX08 , que llegaron a cantar hasta los maravillosos Housemartins... Sin olvidar clásicos como 'Solitary Man' http://www.youtube.com/watch?v=4Rz92JWtS50 , el hoy cursilísimo y empalagoso 'Solaimoon' http://www.youtube.com/watch?v=KJ73Dc0pC8M , o ese 'Girl, You'll be a Woman Soon' http://www.youtube.com/watch?v=Xc_ZNWBx7-M devuelto a la primera línea de la popularidad gracias a la sabiduría traviesa de Tarantino y los terriblemente feunos de Urge Overkill...
Compuso y actuó en las versiones cinematográficas de 'Juan Salvador Gaviota' http://www.youtube.com/watch?v=VsbZ7jr_FOY (la popular 'John Livingston Seagull' de Richard Bach) y el remake de 'El cantor de jazz' http://www.youtube.com/watch?v=6BqxccNMKrk , algo pretenciosas y un poco fallidas experiencias en lo fílmico pero más que respetables en cuanto a lo musical...
Curioso y divertido homenaje el que le rindió ese pedazo de actor cómico que es David Spade en la entretenida peli 'Algo que perder', en la que seducía a una preciosa Sophie Marceau con una impagable versión del 'Brother Love's Travelling Salvation Show' http://www.youtube.com/watch?v=yHdh3ljyzKg del maestro Diamond, que para rematar el cachondeo, aparece la final de la película haciendo de sí mismo en un concierto...
De toda la inmensa producción del gran Neil, me quedo con dos canciones que siempre han estado entre mis favoritas desde mi más tierna niñez preconstitucional ... el increíble 'September Morn' http://www.youtube.com/watch?v=CvDABN9sv1I y ese chute imbatible de endorfinas, a modo de nuevo Himno a la Alegría beethoveniano que es 'Sweet Caroline' http://www.youtube.com/watch?v=WzsUOmqpaeg ... y que, según confesión de la propia interesada, era uno de los grandes consuelos de la recordada Lady Di en sus momentos de bajón... (tampoco está nada mal esta movidita adaptación del Rey)http://www.youtube.com/watch?v=Y00vd5HM_08 .Así que ahora que el gran Neil apenas hace un mes que acaba de sacar un nuevo y apabullante recopilatorio, que incluye DVD's, donde están sus mejores canciones, y ya que comparto con mi querido amigo Jose Miguel Prefasi, a quien dedico el post, una admiración irredenta por este peculiar genio de la música, os animo a dejar atrás los malos rollos y cantar a todo trapo eso de SWEEEEET DIIIAAAMONDDD...