martes, 12 de diciembre de 2017

Tres preciosas hermanas de efímero esplendor...



 
La todopoderosa Nippon Yusen Kabushiki Kaisha (Línea de Correo Marítimo de Japón) o N.Y.K. Line era la compañía naviera más importante del Imperio Japonés, y uno de los pilares del gigantesco conglomerado económico e industrial que conocemos como Mitsubishi. Al inicio de la Segunda Guerra Mundial contaba con una flota de 36 transatlánticos y 186 cargueros, que fueron puestos a disposición de la Armada Imperial en misiones de transporte, buques hospital o reformados como portaaviones y otros buques armados.

Especialmente cruel fue el destino de tres modernísimos y elegantes transatlánticos recién alistados entre junio de 1940 y mayo de 1941, los Nitta, Yawata y Kasuga, llamados las 'tres hermanas' -los barcos se consideran nombre femenino en inglés y japonés- a los que les esperaba el ser convertidos en portaaviones ligeros de escolta de la clase Taiyo (los Taiyo, Chuyo y Unyo, respectivamente) apenas un año después de su entrada en servicio en la compañía naviera... Capaces de portar hasta 30 aeroplanos en misiones de transporte de aviones, escolta o entrenamiento, ninguno de ellos llegó a flote al año 1945...Podéis leer en este enlace su historial de combate... http://en.m.wikipedia.org/wiki/Taiyō_class_escort_carrier

Otros dos buques de la compañía, el Kashiwara Maru y el Izumo Maru, fueron también convertidos en portaaviones, los Junyo y Hiyo, con similar destino a sus compañeros. De la inmensa flota que alineaba la N.Y.K. Line antes del comienzo de las hostilidades en el Pacífico, sólo sobrevivieron al conflicto 35 mercantes y un transatlántico, y todos ellos fueron requisados y entregados a países aliados de Asia ocupados por Japón.

A partir de 1950 fue poco a poco renaciendo de sus cenizas, y hoy cuenta con 55.000 empleados, una línea de transporte aéreo y una flota de 776 grandes buques, la inmensa mayoría de ellos de carga y portacontenedores, incluidos 78 petroleros y 30 gaseros, y sólo 3 cruceros de pasajeros en su filial Crystal Cruisers. Pero ninguno con el encanto y la bella elegancia de las 'tres hermanas'... 


El inglés cuya fascinante existencia inspiró 'Las cuatro plumas'









William Gifford Palgrave fue uno de los personajes más fascinantes del siglo XIX. Nacido en Westminster, fue el segundo hijo de unos aristócratas de gran relevancia social por sus logros artísticos e intelectuales y su buena posición económica. Llevó a cabo sus estudios universitarios en el Trinity College de Oxford con brillante expediente académico en Humanidades y Ciencias Matemáticas, y tras servir como teniente en un regimiento de infantería en la India, se convirtió al catolicismo y fue ordenado sacerdote en la residencia jesuita de Madrás.

Realmente curiosos eran sus orígenes judíos, del linaje sacerdotal de Aarón, el hermano de Moisés, convenientemente enmascarados por su padre, nacido como Francis Ephraim Cohen, un reputado intelectual e historiador que entró al servicio del influyente banquero, coleccionista y botánico Dawson Turner, con cuya hija Elizabeth se casó, no sin antes convertirse a la fe anglicana, y adoptar, con permiso de la corona, el apellido de soltera de su suegra, Palgrave, dejándose también en el camino el nombre de Ephraim. Cambios que, con toda probabilidad, le exigiría su padre político para entrar a formar parte de la reconocida familia Turner. Francias Palgrave fue está considerado el fundador de los Archivos Nacionales del Reino Unido, que dirigió hasta su muerte en 1861, siendo nombrado caballero en 1832. Curiosamente, en este juego de identidades mudables, su suegra Mary Palgrave pasaría a la posteridad como una de las primeras mujeres artistas de su país, la famosa grabadora y retratista Mary Dawson Palmer. El matrimonio tuvo cuatro hijos, todos ellos destacados hombres dedicados a las letras, la economía o la política.

Volviendo a las peripecias del segundo de ellos, el joven William Gifford, tras aprender árabe en Siria durante su sobresaliente servicio como misionero, en el que fundó muchas escuelas y convirtió al catolicismo a no pocos musulmanes antes de regresar a Europa tras las masacres de los cristianos sirios en 1861 (poco antes había renunciado a la petición de los cristianos maronitas de ejercer como su instructor y líder militar aprovechando su experiencia previa en la India) a manos de los radicales drusos, de las que escapó por los pelos, mostró su disposición a introducirse en Arabia Central, entonces considerada una 'terra incognita' de la que no se sabía nada en Occidente, en labores de espía con una doble intención: informar a la Compañía de Jesús, por un lado, y también a Napoleón III, su patrocinador y aliado del Vaticano, que mostraba un gran interés por crear un imperio colonial francés en tierras ocupadas por los otomanos.

Considerado por sus contemporáneos un maestro del disfraz, el bueno de William se hizo pasar por un médico sirio (ese era el acento del árabe que había aprendido) cristiano y recorrió Arabia acompañado de un sirviente, Barakāt al-Shami (sus peripecias inspiraron, entre otras joyas literarias, 'Las cuatro plumas', cuyo autor, A.E.W. Mason también ejerció de espía en España y México). En Ryad, capital del emirato de Najd, trabó amistad con el emir, Faisal Al Saud, y con su hijo Abdallah, que no cesaba de pedirle que le suministrase estricnina, que Palgrave estaba convencido de que quería emplear para envenenar a su padre.

Al final, y tras un monumental escándalo, ya que hubo árabes que decían conocerle de su etapa como misionero en Damasco, Palgrave fue descubierto, acusado de espionaje y condenado a muerte, aunque salvó su cuello de milagro gracias a su labia y su presencia de ánimo. Después, viajó a Bahrein y Omán, antes de regresar a Inglaterra y recoger todas sus vivencias en su libro 'Personal Narrative of a Year’s Journey through Central and Eastern Arabia', publicado en 1865, un auténtico best seller de la época, en el que se cuida muy mucho de relatar las verdaderas razones de su viaje (lo de espiar en favor de Francia y el Vaticano no estaba demasiado bien visto en su país).

Una de sus últimas proezas fue conseguir la liberación del cónsul británico y de otros compatriotas retenidos como cautivos por el rey Teodoro de Abisinia, la actual Etiopía...

Tras su vuelta a casa, renunció a la fe católica y entró a trabajar como diplomático al servicio del Foreing Office, se casó con Katherine, una joven aristócrata de Norwich con la que tuvo tres hijos... Entre sus exóticos destinos como cónsul (en la Georgia turca, Bulgaria, Trebisonda, Bangkok, Montevideo, las Islas Vírgenes estadounidenses...), también estuvo Manila, cuando aún era parte de España, así que es bastante probable que fuera conocido de alguno de mis familiares que residían entonces en la perla filipina. Precisamente, durante su estancia en tierras tailandesas, cuyo clima le supuso un auténtico tormento, aprovechó un permiso para viajar hasta Japón, donde conoció y se rindió a la sugerente pureza de la religión shintoísta. El clima uruguayo, tan diferente al de su amado Oriente Medio, le pasó factura y finalmente una bronquitis mas curada le terminó llevando a la tumba a la edad de 62 años, siendo trasladado su cuerpo al cementerio de Fulham, donde hoy sigue enterrado. Como no podía ser menos en aquel hijo de judío converso con una vida espiritual tan variada y compleja, tres años antes de reunirse con su Creador, William Gifford Palgrave había recuperado su fe católica, en la que murió reconfortado.

Dos aspectos llaman mucho la atención de su famosos viaje por Arabia: el primero es que, tras constatar la fuerza y el fanatismo religioso de los wahabitas, informó a sus superiores de la Compañía de Jesús de lo infructuosa (y peligrosa) que resultaría cualquier misión católica a la zona; y el segundo, y más significativo, el desconocimiento de la inmensa mayoría de árabes sobre lo que sucedía más allá de sus fronteras, pues muchos estaban convencidos de que el islam era la única religión en el mundo y que Europa era un remoto distrito sometido al Imperio Otomano, el único gran poder político que conocían...

Actitudes y creencias que, en parte, siguen estando muy vigentes en la zona 150 años después...

lunes, 11 de diciembre de 2017

Las truculentas pirámides de Nueva York ¡VAE VICTIS!










Antes que París, Astaná o Las Vegas, la ciudad de Nueva York tuvo también una gran pirámide en el centro de su casco urbano o, más bien, cinco de ellas, aunque de forma efímera a pesar de la robustez de las mismas. El quinteto conformaba la llamada ‘Vía de la Victoria’, un paseo al más genuino estilo de aquellos donde los generales y césares romanos exhibían sus triunfos militares. Tales construcciones fueron ideadas por ciertas mentes pensantes que veían en esta demostración de poderío militar, una buena manera de humillar a los ya derrotados ‘Hunos’, pues así eran llamados los soldados alemanes por británicos y estadounidenses durante la Primera Guerra Mundial, tras un desafortunado discurso del Kaiser con motivo de la Rebelión de los Boxers, en el que comparó a sus propios soldados enviados a China con unos modernos hunos a las órdenes de Atila que no dudarían en aniquilar a cuantos chinos osaran atacar o producir daños a los alemanes destacados en el país asiático.

El general Pershing, mando supremo de las tropas yankees en Europa durante la contienda, envió a casa unos 100. 000 cascos germanos para que fueran repartidos como trofeo entre los compradores de la quinta emisión de bonos de guerra. Pero, para hacer más atractiva la adquisición, se decidió darle un valor ‘artístico y monumental’ a los yelmos tudescos. Y qué mejor manera que apilar los cascos en cinco pirámides de punzante superficie, la más famosa de las cuales reunía 12.000 piezas perfectamente colocadas y estaba ubicada enfrente de la conocida estación Grand Central Terminal, escoltada por dos cañones alemanes capturados (los triunfos romanos siempre eran acompañados de la panoplia de los vencidos, que se lo digan a los pies del Julio César uderzogoscinnyano, foto 6) y coronada, al parecer, por lo que podría ser una escultura en metal dorado de la diosa griega Niké, la divinidad asociada a la Victoria… El conjunto lo completaban columnas blancas de estilo clásico rematadas por águilas (otro guiño a la imperial Roma y sus legiones, foto 4), coronas de laurel (idem) y unos altavoces suspendidos en el aire cuya forma recuerda a la trompetilla de baquelita con la que el bueno del Profesor Silvestre Tornasol intentaba mitigar los efectos de la sordera.

Tal y como refleja la imagen, muchos de estos cascos se correspondían con el característico PICKELHAUBE (literalmente, gorro con pincho, foto 7), el pequeño casquete de cuero y refuerzos metálicos coronado con un prominente pincho metálico popularizado por los prusianos en el siglo XIX, por ser una imagen usual asociada a sus múltiples victorias militares , pero que en 1918 era un excendente de guerra, al haber sido sustituido a partir de 1916 por el excelente y conocidísimo ‘Stahlhelm’, que multiplicaba por mucho la protección de la cabeza frente a la metralla, y asociado desde entonces a nivel popular con el casco germano por excelencia.

A nadie escapa tampoco, el gran simbolismo que entrañan en sí las pirámides, ya sea por su presencia en los billetes estadounidenses, por lo vistoso de la construcción en medio de la ciudad, tanto desde el punto de vista religioso (la mejor manera de acercarse a la divinidad que reside en las alturas) como del masónico o también del más macabro, al evocar aquellas pirámides que los asirios erigían con las cabezas y las manos derechas de sus enemigos derrotados, tal y como atestiguan los infortunados elamitas caídos bajo la espada de Assur de la última foto del post…

y es que, como exclamó el caudillo celta Brennus al imponer sus leoninas condiciones de tributo (mil libras romanas en oro puro = 327 kg a cambio de no asaltar la ciudad de Roma) a sus enemigos romanos, aún lejos todavía de ser aquella implacable máquina de guerra capaz de conquistar medio mundo... ¡Ay, de los vencidos! ¡VAE VICTIS! 

viernes, 24 de noviembre de 2017

También el 'genocida' Imperio español tuvo sus buenos aliados indios...






Conozcan vuesas mercedes a los aliados de aquel Imperio nuestro que, según la progresía imperante, repetía sin cesar el genocidio de los nativos del Nuevo Mundo, cuando buena parte de la conquista y expansión territorial sólo fue posible gracias a la copiosa colaboración de numerosas naciones indias, cada una por diferentes motivos e intereses. Porque, muy posiblemente, Blas de Lezo no habría podido defender Cartagena de Indias de la invasión británica en 1741 sin los 600 indios flecheros que contribuyeron a la defensa de tan vital plaza fuerte para la supervivencia del imperio en tierras americanas. Ni los presidios de la Frontera Norte de la Nueva España habrían podido plantar cara a las incursiones de los Comanche sin el apoyo de los indios Pueblo (Hopi, Zuñi, Taos, Keres y Jemez...). Todos ellos se salvaron del 'genocidio' español... tal vez por su condición de 'colaboracionistas' contra sus hermanos de sangre pero, hasta la llegada de los europeos, sus enemigos más ancestrales.

El capítulo de hoy: Nuestros amigos, los Cherokee...

En su excelente lámina, Bob Graham nos representa a dos guerreros Cherokee, los verdaderos señores del Sur de la América británica, participantes en ese episodio dentro de la Guerra de los Siete Años conocido como la Guerra Anglocherokee (1758-1761).

Sólo la derrota en 1760 del bando francocanadiense, de cuyos pertrechos, mercancías, armas y municiones dependían dramáticamente los nativos para subsistir, decantó la balanza del bando angloamericano. El decidido apoyo de sus vecinos españoles del virreinato de la Nueva España, a todas luces insuficiente, apenas mitigó la terrible situación de hambruna y desamparo en la que esta valiente y poderosa nación, a la que tanto temían los ingleses y sus colonos, se vio postrada una vez perdida para siempre la causa francoindia unos centenares de millas más al Norte...

Seguramente ambos sean jefes de guerra, como denotan las golas de plata que cuelgan de sus cuellos, y que en la cultura occidental sólo podían lucir los oficiales de los ejércitos europeos (como representación simbólica de las antiguas corazas y armaduras).

También se aprecia la gran dependencia que tenían estos indios del comercio con los blancos: sus fabulosos y letales mosquetes finos de caza franceses, sus tomahawk de origen británico, sus camisas y fajas, las polainas del que está arrodillado (elaboradas con una manta de lana azul), los abalorios y conos de hojalata con que decoran sus zurrones y orejas, sus cuchillos de escalpar, y uno de los principales productos de comercio con los indios: el bermellón con el que pintan de rojo sus cabezas...el color de la guerra, a base de cinabrio (sulfuro de mercurio), y que era la tercera mercancía más solicitada por los indios tras la pólvora y balas, y los textiles/ropa, muy por delante de la comida, el alcohol y los objetos metálicos de toda índole...

Valiosos y aguerridos aliados de aquella España imperial que no pudo evitar el trágico y cruel destino al que se vieron abocados.

lunes, 13 de noviembre de 2017

El inventor del helicóptero, otra desafortunada víctima del Desembarco de Normandía...








Hoy se cumplen 110 años del que está considerado el primer vuelo de un 'helicóptero', aunque convendría hablar más de 'salto', por ser justos. La palabra hélicoptère fue acuñada en 1863 por el pionero de la aviación Gustave de Ponton d'Amecourt, a partir de la unión de dos palabras griegas: helix (hélice) y pteron (ala), por lo que parecía una cuestión de justicia histórica que el protagonista de tal hazaña fuera también francés. Paul Cornu, un ingenioso fabricante de bicicletas y ciclomotores, creó en su taller familiar el 'Helicoplano', un vehículo impulsado por unos rotores de palas movido por un motor de 24 caballos, donde queda más que evidente la profesión del inventor, a la vista de los materiales empleados, y cuya ligereza se reflejaba en sus escasos 250 kg de peso.

La mañana del 13 de noviembre de 1907, en Lisieux, localidad del departamento de Calvados famosa en el mundo entero por otro de sus más ilustres vecinos, Santa Teresita del Niño Jesús, el artilugio de Cornu alzó el vuelo durante unos 20 segundos y a una altura del apenas 30 cm; esa misma tarde repitió el vuelo, con su hermano a bordo como pasajero, alcanzando casi dos metros de altura, a pesar de levantar un peso de 358 kilos en total.

Siguieron otros vuelos en solitario, con resultados casi idénticos. Cornu fue consciente de que, a pesar del avance que suponía el primer despegue del suelo en vertical, su máquina, difícil de controlar y sin muchas posibilidades de mejora en su diseño, no tenía demasiado futuro.

La falta de financiación y de apoyo oficial hicieron el resto, forzando a Cornu a abandonar definitivamente su sueño. Tras la Primera Guerra Mundial, pasó a interesarse por los entonces novedosos aparatos de Telegrafía Sin Hilos, hoy vulgarmente conocidos como receptores de radio. También probó con la política, siendo elegido miembro del Consejo municipal.

Pese a todo, el bueno de Cornu parecía estar predestinado a perder la vida a causa de la aviación, aunque no de la forma que él hubiera imaginado. Fue uno de los más de 700 muertos causados en Lisieux -incluidos 21 de los monjes benedictinos que allí vivían- por los bombardeos aliados del 6 al 7 de junio de 1944 en apoyo al desembarco de Normandía, que destruyeron el 75% de las viviendas de la localidad, pereciendo nuestro inventor sepultado bajo los muros de su casa junto a 9 de sus familiares, mientras que las monjitas carmelitas salvaron su vida refugiadas en la cripta de su abadía, en cuyo altar había hecho la primera comunión Santa Teresita 60 años antes y que quedó totalmente arrasada; allí permanecieron ocultas hasta la llegada de las tropas aliadas).

Al amanecer de tan infausta jornada, 23 bombarderos pesados estadounidenses B-24 Liberator, sin ninguna oposición de caza ni de artillería antiaérea por parte alemana, arrojaron sin ser molestados sobre la indefensa villa 132 bombas M-64 de 500 libras y otras 244 M-31 de 300 libras. Entre los días 5 y 7 de junio, la aviación y la artillería aliada asesinaron de manera involuntaria e indiscriminada a más de 20.000 civiles franceses sólo en el departamento de Calvados, llegando a los 50.000 en las zonas de Normandía aledañas al desembarco y a los puntos de resistencia germanos, creando un gran resentimiento contra los 'libertadores' en los municipios más castigados por esta tormenta de muerte desatada desde el cielo.

La imagen de los infantes británicos que cierra el post, entrando el 22 de agosto en Lisieux por delante de las ruinas de la abadía de las carmelitas, lo dice todo. Pero parece que los crímenes de guerra nunca cuentan para el bando que se ciñe la corona de la victoria...

miércoles, 4 de octubre de 2017

4 DE OCTUBRE: EL OTRO GRAN REGALO DE ESPAÑA A LA HUMANIDAD





Feliz 435 cumpleaños a nuestro calendario, el Gregoriano, aunque tal vez fuera más justo llamarlo el Filipino, por el monarca que universalizó su uso en el medio orbe bajo su dominio.

Si el 12 de octubre simboliza las mejores virtudes que distinguen al pueblo español a lo largo de su historia: capacidad de emprender por encima de las dificultades, ansias por llegar allí donde nadie lo hizo antes, desafiar las creencias más extendidas, vocación de universalidad y de unión fraternal, cultural y lingüística entre continentes hermanos, hay otra fecha previa del mismo mes que debería conmemorarse en nuestro país con tanto o más boato, alegría, orgullo y conciencia histórica de lo que un día fuimos: el 4 de octubre.

Ese día del año 1582, un jueves como otro cualquiera de hace 435 años, y reinando Felipe II en las Españas y en sus posesiones en cuatro de los cinco continentes tras ser proclamado rey de Portugal en 1580, entra en vigor la bula 'Inter Gravissimas', con la que el Papa Gregorio XIII, con el pleno apoyo de Su Majestad Católica, hace realidad uno de los compromisos de los concilios de Trento: poner en marcha un calendario universal que no necesite de ajustes y cálculos posteriores, como sucedía con el hasta entonces vigente calendario juliano, llamado así por haber sido instaurado por Julio César dos años antes de su asesinato... y considerado, además, de origen pagano.

Aquel memorable jueves de octubre es la prueba más indiscutible de la grandeza histórica de España como nación, entonces en el cenit de su poder en Europa, señora de mares y tierras desde Manila a Cuzco pasando por Angola o Cerdeña... Cuando Felipe II hizo suyo el calendario propuesto por el Papa, y lo declaró oficial en todos sus reinos y posesiones, poco podían sospechar entonces el resto de grandes potencias, en su gran mayoría enemigas de la España imperial, que, con el paso del tiempo, acabarían rigiéndose por las mismas fechas que su archienemigo católico, cuyo omnímodo e indiscutible poder vencía voluntades y aplanaba cualquier resistencia...

Como los pérfidos albiónicos no cambiaron el suyo hasta 1752, con lo que celebran el 265 aniversario, y distinguen las fechas (para evitar líos) en sus cronologías entre OS y NS (Old/New Style), en las cortes de Europa occidental era posible hasta entonces celebrar dos nocheviejas y dos navidades por todo lo alto el msimo año....

Como es lógico, los últimos países en 'ponerse al día' fueron aquellos de religión no católica, especialmente los cristianos ortodoxos que aún mantienen el juliano como su calendario religioso, siendo Grecia la más rezagada (sólo hace 94 años, después de la Primera Guerra Mundial, que adoptó como propio el calendario gregoriano).

El calendario gregoriano y la lengua española son, por tanto, las dos grandes aportaciones de nuestra nación, aún hoy plenamente vigentes, a la Historia Universal...

Un dato que escapa a la opinión pública general de nuestro país y del resto de naciones-y que debería celebrarse oficialmente en toda España como un logro nacional de impacto mundial el hecho incontestable de que si hoy el planeta se rige por este calendario es gracias a la potencia imperial de España en aquel entonces, en cuyas posesiones no sólo no se ponía el Sol, y que tuvo el poder y la influencia necesarios para imponer al resto de la Humanidad, y de acuerdo con el Papa, su nuevo calendario .... Y hasta hoy....

¿Por qué no reivindicar entonces una conmemoración como se merece del 4 de octubre? Seguramente porque, parafraseando al laconio Leónidas, para lo bueno y para lo malo... "esto es... ¡¡¡ESPAÑA...!!!"

viernes, 15 de septiembre de 2017

Sobrasada, el apetitoso azote medieval de 'chuetas' y judíos.....




Alimentos tan deliciosos y característicos de las Baleares como la sobrasada o la ensaimada, y otros ilustres derivados del cerdo como los de la foto que abre el post, alcanzaron una gran popularidad no sólo por sus virtudes gastronómicas, sino porque el hecho de consumirlos o no públicamente desvelaba quién entre los judíos conversos era un cristiano por convicción y quién continuaba profesando la fe hebrea en la intimidad.

La sobrasada, un embutido de origen siciliano (igual que las anchoas en aceite, nada que ver con el Cantábrico en su origen) que llega a las islas desde Valencia a través de las rutas comerciales marítimas del Reino de Aragón, se elabora con carnes escogidas de cerdo.

 Antes del descubrimiento de América y la introducción del pimentón, que tanto contribuye a su conservación, era un embutido de color blanco que apenas duraba unas semanas desde su preparación, por lo que era un producto para ricos.

La ensaimada, tal y como indica su nombre, se prepara con el “saim” ('saín' en murciano/castellano) o grasa de cerdo; fundamentalmente la que recubre los riñones del porcino, que es la más fina y delicada del animal. Está claro que comerlas en público era ya de por si todo un acto de declaración de fe cristiana...y de negación de la judía... y no os digo nada comerse una ensaimada rellena de sobrasada...!!!

Y la cosa no era ninguna broma, ya que de los 800.000 habitantes de Baleares, unos 20.000 descienden de los 15 linajes 'chuetas' (judíos conversos), católicos a la fuerza desde el año 1391, en nefasto año en que tuvo lugar la llamada 'Revuelta antijudía' por la historiografía española, mientras que para la tradición judía son recordadas como las 'conversiones forzadas de 5151', de acuerdo con el calendario judaico, y supusieron la mayor pérdida en vidas de todas las persecuciones contra la comunidad judía en la España medieval.

En aquel horripilante verano, la ciudad de Sevilla, donde residía la segunda mayor comunidad judía de España después de la toledana, fue el foco del incendio que pronto se extendería a no pocas ciudades castellanas y aragonesas. Tras una intentona fallida en marzo, que fue sofocada por los nobles sevillanos, principales protectores de los judíos por su importancia económica y cultural.

El 6 de junio, y tras quince años de prédicas insensatas contra la comunidad judía sevillana por parte del archidiacono de Écija con nombre de famoso jugador de baloncesto, Ferrán Martínez, sus radicales seguidores, conocidos popularmente como 'matajudíos', iniciaron una espiral de saqueos, incendios, matanzas y conversiones forzadas de judíos sin mediar provocación alguna por parte de la comunidad hebrea.

La ola de crímenes pronto se extendió a las principales juderías de las ciudades de los reinos de Castilla, Aragón y Navarra, aunque en ciudades bien conocidas por sus pogromos como Murcia, en este caso se protegiera a la comunidad judía por parte del concejo local y del obispo de la diócesis (que supieron de la revuelta antes de que llegara la noticia a la población) y se reclamara para sus legítimos propietarios los bienes que habían sido tomados o saqueados a los judíos de Orihuela que habían huido a las vecinas tierras murcianas tras los horrorosos sucesos de Valencia.

Allí, y según la tradición, San Vicente Ferrer habría sido uno de los más prominentes inspiradores del estallido antijudío, con su exigencia de "bautismo o muerte" que todavía hoy se le atribuye, y que provocó un buen número de conversiones forzosas.

Se estima que sólo en Sevilla fueron asesinadas 4.000 personas inocentes, mientras que las mujeres y niños judíos capturados fueron vendidos como esclavos a los musulmanes y las cuatro sinagogas de la ciudad convertidas en iglesias. Tantas barbaridades provocaron un masivo exilio de judíos españoles que abandonaron por esta causa Sefarad, dando lugar a las numerosas y prósperas comunidades sefardíes de Portugal, el Magreb, Constantinopla o Esmirna... España, su patria, los echaría tanto de menos en siglos posteriores...

Teniendo en cuenta que las condenas dictadas por la Inquisición comportaban otras penas que debían mantenerse durante al menos dos generaciones. Los familiares directos de los condenados, así como sus hijos y nietos, no podían ocupar cargos públicos, ordenarse sacerdotes, llevar joyas o montar a caballo, lo que convertía en una situación de riesgo mortal para todo un linaje familiar el rechazar en público comer sobrasada o ensaimada en las Baleares, y olla de cerdo, torta de chicharrones o pastel de carne en la ciudad de Murcia, por ejemplo. Cada proceso de un único individuo por el Santo Oficio suponía el desastre más rotundo, la pobreza y el rechazo social para toda la familia... y todo por no engullir tan gloriosos derivados -dulces y salados- del cerdo...

viernes, 8 de septiembre de 2017

Max, el inquietante bisabuelo de Chucky


TENIENDO A MAX...¿¿¿Para qué queremos a Chucky....??? O a Michael Myers, porque ambos son clavaícos... Menudo antepasado de Monchito, Macario Karanka, Doña Rogelia o el Pato Nícol... ¡QUÉ MIEDITO DEBÍA PROVOCAR EN LA AUDIENCIA...! 
Valga esta conocida foto de uno de los primeros ventrílocuos para relatar la fascinante historia que subyace tras la imagen, muy representativa de una época ya perdida para siempre, la del Music-Hall itinerante, y que conocemos gracias al blog del nieto del artista. Son muchos los que confunden las dos palabras escritas en el margen superior derecho con el nombre y apellido del personaje, Rox Bauchredner... pero da la casualidad que 'Bauchredner' (que bien podría ser su apellido, ya que era y es normal en los países de habla germánica que éstos aludan a la profesión familiar) se corresponde con su ocupación: ventrílocuo...siendo, además, Rox su pseudónimo artístico. 
Y es que el afamado Henry Rox que recorrió medio mundo junto a su aterrador monigote Max era en realidad el artista prusiano Fedor Albert Paul Witkowsky, nacido en Berlín en 1855, y que recorrió medio mundo con su pasaporte prusiano donde su apellido -entroncado con un aristocrático linaje medieval del Báltico- aparecía germanizado: escrito con doble 't' y terminado en 'i' latina para despejar cualquier vínculo con lo eslavo.
Entonces era norma obligada que los artistas de vodevil, ilusionistas, humoristas, cantantes o quienes ofrecían números circenses, fueran acompañados por una bella (o no tan bella) y joven (o no tan joven) mujer que, además de asistir durante la realización de los diferentes números, ayudaban a distraer al público -eminentemente masculino y no muy sobrado de educación- en el caso de que el artista principal no estuviera ese día muy inspirado o fuese de su agrado.
A los ojos de la pacata y puritana sociedad de entonces estaba terriblemente visto que unos señores compartieran hotel, fonda, posada, camarote, choza, compartimento ferroviario, establo o pajar, dada la atribulada vida de los artistas, con unas señoras que no eran legal y religiosamente sus esposas. 
En el caso de Henry Rox/Fedor Witkowsky la cosa resultaba aún más grave y evidente porque su joven y atractiva asistente, su compatriota Anna Auguste Albertine Prescher, era 32 años más joven que él, con lo que pronto solucionaron el problema casándose y formando un feliz matrimonio que tuvo tres hijos que disfrutaron como pocos de las muecas y cómicos parlamentos del inquietante Max...
Como final de tan vodevilesca historia, destacar que esta conocida foto ha dado lugar a un montón de 'fakes' y falsas leyendas urbanas en Internet, en las que, entre otras burradas, se ha llegado a afirmar que Max era el cadáver de un niño estadounidense de 9 años llamado Edgar al que su padre empleaba como monigote en sus macabros espectáculos... La imaginación al poder... y un argumento más para los detractores de la Red, como medio en el que se difunden patrañas...


jueves, 10 de agosto de 2017

HOY ES 10 DE AGOSTO. EL DÍA DE LA INFAMIA…Y DE LOS HÉROES…







Parece que el verano va de ilustres guardias suizas. Cada vez que llega esta fecha siempre me sucede lo mismo, que me acuerdo, con un punto de acre amargura, de la impresionante obra maestra que es 'La Marsellesa' (foto 6), del no menos genial Jean Renoir... una peli tendenciosa en lo ideológico, rodada a mayor gloria del Frente Popular francés y sus postulados republicanos, pero que no por ello deja de ser una magistral obra de arte....

Entre los muchos momentos espléndidos que atesora, como es el de la adopción de la canción militar que da nombre al ardoroso himno de la Francia surgida de la Revolución, a mí, el que más me conmueve es el momento en que las turbas populares descontroladas, manipuladas por los principales líderes revolucionarios, y apoyadas por las milicias y otras tropas, asaltan el Palacio de las Tullerías el 10 de agosto de 1792 a la caza y captura de la Familia Real...

En estos enlaces que os pongo se ve cómo los nobles cantan emocionados como leales súbditos ante el Rey conscientes de que van a sacrificar sus vidas por protegerle. En total, eran unos 200 los congregados en Palacio. Impactante también cuando el soberano está pasando revista a las tropas en el patio de palacio y la Guardia Nacional comienza a gritarle a la cara "¡Viva la Nación!", lo que desconcierta y abate aún más al monarca, que decide huir atemorizado con su familia a la Asamblea Nacional, consciente de que le espera la abdicación y el destronamiento...

http://www.youtube.com/watch?v=7ckedzk_Im0

http://www.youtube.com/watch?v=QSJ3RDNmKp8

http://www.youtube.com/watch?v=edR_m2pE-xk

(sin duda, la influencia de 'Octubre' de Eisestein es palpable en la toma de las Tullerías renoiriana...)
En ese momento, irrumpen las tropas de la Comuna, encabezados por los voluntarios marselleses, que hicieron inmortal en esos días su himno de batalla, tomado del ejército francés del Rihn. Masas armadas a las que se suma la traidora Guardia Nacional... lo único que puede entonces detenerles en su intento de capturar y vejar a la familia real y el Palacio es la fiel Guardia Suiza, unos 950 hombres que inicialmente no querían combatir si no era cuestión de vida o muerte...

Finalmente, se intercambian disparos y la Guardia Suiza y los nobles cargan contra un enemigo muy superior, que además cuenta con muchos cañones por ninguno de los defensores... Las milicias populares, que no son rival para los curtidos mercenarios, huyen despavoridas, hasta que su gran superioridad numérica y la escasez de municiones provocan la retirada de los helvéticos de vuelta a Palacio... allí, atrincherados soportan el asalto y se niegan, con un acentazo tremendo (un guiño del director a su condición de mercenarios extranjeros de origen ‘germánico’), a rendirse, [aunque algunos, a los que se les pide en alemán, aceptan], por que "los suizos nunca entregan sus armas", tal y como refleja la película, conscientes del tétrico final que les espera...

Los supervivientes logran alcanzar los jardines y son masacrados, y, en muchos casos, despedazados... El recuerdo de la foto 3, la impresionante ilustración de Chris Warner para el apasionante libro de uniformes de Philip Haythornthwaite (foto 4) siempre me ha acompañado desde mi adolescencia: un harapiento sans culotte atraviesa, con una rústica pica artesana afilada a mano, la espalda de un guardia suizo, al que revienta, mientras intentaba defenderse de otros atacantes durante el asalto al Palacio.

Unos trescientos guardas, siguiendo órdenes escritas del Rey, deponen las armas y se rinden sólo para ser asesinados vilmente, ahorcados y también brutalmente desmembrados y despedazados... y sus cabezas clavadas en picas... destino que sufrieron muchos de los inocentes trabajadores del Palacio de toda edad y condición... por no hablar de las aberraciones de todo tipo que sufrieron, violados analmente con estacas, descuartizados... menos de 100 bravos guardias sobrevivieron... más afortunados fueron los aristócratas, de los que la mayoría escaparon disfrazados como revolucionarios...

Aquel 10 de agosto de 1792, 760 guardias y 26 oficiales entregaron su vida...

Tan trágicos acontecimientos, marcaron el fin definitivo de Luis XVI y su familia, irremisiblemente encaminados al cadalso tras él brutal exterminio de las últimas fuerzas que les eran leales...
Existe un conocido cuadro del asalto, obra de Jean Duplessis-Bertaux (foto 5), en el que se puede contemplar a los guardias suizos, en la misma librea roja y blanca que constituye los colores de la actual bandera de la Confederación Helvética, disparando desde los balcones de palacio contra las tropas de la Comuna que los fríen a cañonazos...

En homenaje al bravo coraje demostrado ese día, uno de los supervivientes que se salvó de la matanza por estar ese día de vacaciones en Lucerna, el oficial Karl von Pfyffer Altishofen, que había ingresado en el regimiento gracias a su tío, uno de los oficiales asesinados, pagó en 1818 la maravillosa estatua tallada en la roca del león moribundo, simbólicamente ensartado también por un trozo de pica, obra del afamado escultor danés Bertel Thorvaldsen, uno de los padres del neoclasicismo y de la recuperación de las pautas del arte clásico grecorromano. El monumento,  inaugurado en 1821 en Lucerna, fue considerado en su día por Mark Twain "el trozo de piedra más triste, conmovedor y contundente del mundo'... 

Hubo que esperar hasta que el dominio francés sobre Suiza dejó de ser una realidad en 1814, pues Napoleón habría sido implacable contra quienes cuestionasen la legitimidad y los logros de una Revolución a la que debía su condición de emperador...

Un monumento que sobrecoge por su gran tamaño (sólo el león mide 9 metros de largo) y cuya apasionante y emotiva historia la cuenta, con pelos y señales, este enlace... http://arkivet.thorvaldsensmuseum.dk/articles/dying-lion-the-lucerne-lion

Qué dos colosales maravillas, este sin par homenaje al coraje, y 'La Marsellesa' de Renoir... Y qué infame capítulo de la Revolución Francesa

viernes, 21 de julio de 2017

SI VIS PAPA, PARA BELLUM: 105 años de las primeras pistolas de la Guardia Suiza









Renovarse o morir... en 1912, la Guardia Suiza del Papa, los fornidos Custodes Helvetici, adoptó su primera arma de fuego portátil moderna: apenas 30 unidades de la pistola automática alemana Dreyse M1907 diseñada por el legendario Louis Schmeisser, padre del no menos famoso Hugo, uno de los grandes diseñadores de armas de todos los tiempos, y a quien se atribuye erróneamente la paternidad del famoso e icónico subfusil alemán MP-40, conocido popularmente como 'Schmeisser', aunque su verdadero diseñador fuera Heinrich Vollmer, otro injusto olvido histórico de un talentoso inventor. Curiosamente, algún ejemplar de este último, capturado a finales de la Segunda Guerra Mundial a los alemanes que en los últimos meses del conflicto se rindieron ante la Guardia Suiza, también figura en los arsenales del Vaticano.

Hasta entonces, las únicas armas de fuego modernas empleadas la Guardia Suiza se correspondían con los fusiles de dotación en el Ejército Suizo: los monotiro M1842 T.59-67 y los rifles de repetición 1871 Vetterli, y el más moderno de cerrojo Schmidt-Rubin K31. Posteriormente emplearon los subfusiles suizos MP 41-44 y SIG Neuhausen MKPO.

A pesar del gran avance que suponían, la treintena de pistolas alemanas era del todo insuficientes para armar al centenar largo de alabarderos y oficiales de la Guardia papal. Con su característica bisagra en la parte frontal, este arma corta sirvió también con gran éxito en los ejércitos austrohúngaro, alemán y turco durante la Primera Guerra Mundial. También fue la primera pistola automática adoptada en Europa por la policía, cuyos agentes hasta entonces solían preferir los revólveres...

A finales de la Segunda Guerra Mundial, los stocks de estas veteranas armas fueron empleados por la Alemania nazi para armar a los viejos y niños reclutados a toda prisa como improvisada fuerza militar ante el imparable avance soviético, el Volkssturm, y también a los aguerridos Volksgrenadier de la Whermacht, de ahí que muchas de ellas estén en colecciones particulares y museos al ser capturadas a miles por los aliados en mayo de 1945 con la rendición alemana.

Que la Iglesia Católica es una institución poco dada a los cambios se demuestra con esta eficaz pistola, que lleva siete balas en su cargador, pues estuvo la friolera de 78 años (hasta 1990) como principal arma de defensa de sus miembros y del personal vaticano, cuando se adoptaron en esas fechas las entonces modernísimas pistolas suizas SIG 220 y las austriacas Glock y Steyr TMP (la pistola ametralladora del mango bajo el cañón en la foto 3) y los no menos poderosos subfusiles alemanes HK MP-5 y fusiles de asalto suizos SIG.de distintos modelos adaptados a cometidos específicos.. Sin duda, el atentado de Ali Agca contra Juan Pablo II en mayo de 1981 le abrió los ojos a más de uno...y propició la jubilación definitiva de la treintena de veteranas pistolas en favor de las más modernas armas helvéticas...

Podría decirse que hoy le ha tomado el relevo como nueva arma de protección inmediata del Santo Padre la muy letal PDW (Personal Defense Weapon/Arma de Defensa Personal)  HK MP-7 (foto 5), un arma perfectamente ocultable bajo un abrigo y cuyo calibre 4,6 x 30 mm permite atravesar chalecos antibalas como los que ahora suelen llevar la mayoría de terroristas yihadistas... Su rápida cadencia de tiro de más de 1.000 disparos por minuto y su peso de apenas 2 kg con un cargador de 40 proyectiles le hacen un factor de protección impresionante a corta distancia.

En los últimos años, este imponente arsenal se ha visto reforzado con un "arma" de nueva generación...que no lo es tanto. El llamado 'rosario de combate' que han recibido todos los miembros de la Guardia por mediación del padre John Zuhlsdorf, un sacerdote que habría contactado para ello con el padre Heilman, el religioso que recuperó hace unos años este elemento de oración inspirado en el llamado 'rosario de servicio' que se entregaba a los soldados católicos estadounidenses en la Primera Guerra Mundial, realizado completamente en metal para su uso en el campo de batalla.

El padre Heilman está detrás del diseño y distribución de estos renacidos 'rosarios de combate' que hoy se venden como churros por Internet dada su gran demanda entre los soldados cristianos destinados a escenarios de guerra. Un elemento más de protección, en este caso divino, en la tarea que desempeña la Guardia Suiza, cuyo actual coronel, Christoph Graf (foto 6) muestra un ejemplar del rosario durante la ceremonia que se celebra en el Vaticano cada 6 de mayo, día en que los nuevos miembros del prestigioso cuerpo custodio juran fidelidad al Sumo Pontífice; la misma fecha en que sus antecesores fueron masacrados por las tropas imperiales de Carlos V mientras protegían al Papa Clemente VII en su huida durante el  'Sacco de Roma', en aquel terrible año del Señor de 1527.

Sin duda, las mejores armas para hacer bueno aquel dicho latino de "Si vis Papa, para bellum"...

Ashokan Farewell: La supuesta canción del Far West escrita en 1982...









Hay melodías que te cambian la vida, y nada vuelve a ser igual de escucharlas por primera vez. Te acompañan en los buenos y malos momentos, consolándote en las peores circunstancias y como banda sonora de tu euforia a la hora de celebrar... 'Ashokan Farewell' es una de ellas. Aquí podéis escucharla. https://www.youtube.com/watch?v=9N__4oE0Afs&app=desktop

Fue compuesta en 1982 por Jay Ungar, un judío del Bronx hijo de emigrantes procedentes de Europa Oriental, de quienes heredó ese milenario acervo musical impuesto por los cristianos a los de su etnia y religión como única manera de ganarse la vida...

Con inusitada maestría, el violín de Ungar desgrana las notas de una melodía englobada dentro del género conocido como "nostalgia escocesa", triste expresión de morriña por la patria y las tradiciones perdidas... En este caso, por la despedida de un escenario natural tan hermoso como la presa de Ashokan (fotos 4 y 5), en las montañas Catskill de Nueva York, un espectacular escenario natural propio de 'El último mohicano', por lo menos, a las orillas del lago artificial al que da nombre el pueblo cuyas casas yacen para siempre bajo las aguas...

Tan sensacional y evocadora composición, una de las más interpretadas hoy a nivel internacional por bandas, orquestas y solistas instrumentales, sobre todo angloamericanos, no pasó desapercibida para el gran documentalista Ken Burns, quien preparaba por entonces la gran obra por la que siempre será recordado, 'The Civil War'... una fascinante recopilación en 11 capítulos de imágenes, testimonios inéditos y composiciones musicales de la Guerra de Secesión estadounidense, con una apabullante banda sonora que es, sin duda, uno de los mejores discos de toda mi colección. https://m.youtube.com/watch?v=9N__4oE0Afs

Y todo ello con 'Ashokan Farewell' como gran tema vertebrador de toda la serie, en la que suena hasta 25 veces, siendo la única melodía posterior a 1865... Y, sin embargo, o tal vez por ello, son millones los estadounidenses que están convencidos de que 'Ashokan Farewell' data de la época de los pioneros en el Oeste, y muchos de ellos jurarían sin dudar que la han oído a menudo en casa de sus padres y abuelos durante su niñez, y que es una melodía que sus antepasados ya interpretaban en sus humildes cabañas de hierba de Wichita. Kansas, hace siglo y medio... Tal es el sugestivo e hipnótico poder de la buena música...

P.D.: por si fuera poco, su ilustre pedigrí musical se refuerza aún más por ser la inspiración del nombre de uno de los personajes más fascinantes del universo Star Wars, la insuperable jedi Ahsoka Tano (foto 6), líder fundadora de la Rebelión contra el Imperio...