lunes, 23 de abril de 2018

El día de San Jorge y San Adalberto, los santos más populares que nos llegaron del Este











Hoy, 23 de abril, es fiesta en Oriente Medio para muchos Jorges, el nombre cristiano más popular y venerado de toda la región, de Egipto a los confines de Asia Menor, donde se cree que mató al famoso dragón en el mar frente a Beirut. Una popularidad que debe mucho al monasterio israelí de San Jorge en Coziba, junto al Mar Muerto, o a la reconstruida iglesia de San Jorge de Lodd (la antigua Lydda para los griegos, rebautizada como Diospolis, 'Ciudad de los dioses', por el emperador Adriano, cuando la mayoría de su población ya era cristiana), dos veces destruida por los musulmanes y donde se conserva el sarcófago de la época de las Cruzadas con algunos fragmentos de sus cotizados restos, ahí es nada...

Qué mejores imágenes, pues, para felicitar a todos los Jorges, Georgias y Georginas que el impresionante 'Martirio de San Jorge' del Veronés (Foto 1) y el sepulcro del santo mártir en Lodd, la Georgiopolis bizantina, tras ser rebautizada de nuevo en honor al santo (Foto 2) .

Pero pese al gran arraigo que su culto tiene en buena parte de la Cristiandad desde la época de las Cruzadas (sin ir más lejos, en la propia España), en que se hizo muy popular en la Europa medieval, es probable que San Jorge y sus milagrosas hazañas sean sólo el fruto de una maravillosa creación mitológica en la que se aúna tradición oriental y fervor cristiano.

Poca gente parece saber que, ya en 1969, el papa Pablo VI declaró, por ese mismo motivo, el culto a San Jorge como opcional en el santoral de la Iglesia Católica, y que, aunque en muchas iglesias ya no se le venera oficialmente como santo, la devoción popular no ha decaído. Por contra, en la Iglesia Ortodoxa sigue siendo venerado como un Santo Mayor, lo que reaviva, una vez más, las profundas diferencias que separan a estas dos fundamentales ramas del Cristianismo.

Para intentar resolver este enigma, nada mejor que seguir las pistas que nos ofrece la Historia: En el año 300, el Imperio Romano había cambiado de manera tan notoria como irreversible debido a la creciente influencia de los bárbaros en todos los ámbitos de la vida: vestuario, alimentación, costumbres, milicia...

Prueba de estas grandes transformaciones es el ejército del emperador Diocleciano, uno de los más sañudos perseguidores de los cristianos, en cuya guardia servía como centurión un capadocio llamado Giorgios ("campesino", en griego), y que fue cruelmente torturado hasta la muerte una vez descubierta su fe cristiana, de la que nunca renegó.

De ahí que San Jorge sea no sólo el patrón de los arqueros, montañeros, boy scouts, soldados, caballeros, herreros y... pásmense ustedes... de las gentes del circo... también, como es lógico, de los agricultores, puesto que, como ya se ha dicho, 'giorgios' significa campesino en griego.

Su apariencia sería muy similar al oficial a caballo tan maravillosamente ilustrado por el gran Johnny Shumate (Foto 3). Entonces las grandes legiones eran ya cosa del pasado, prefiriendo unidades tácticas más pequeñas, de clara inspiración goda, en las que los dardos lastrados sustituían a las jabalinas y pila como arma arrojadiza, y primaba la lucha cuerpo a cuerpo con la gran spatha de origen celta en lugar de las más corta gladius de inspiración celtibérica... Así sería muy  probablemente el martirizado Giorgios de haber existido realmente, algo que nunca podremos saber con certeza.

Pero en este día que todo pasa a nivel mediático por ese santo de origen judeopalestino al que conocemos como Jorge, también deberíamos recordar la figura del otro excepcional mártir cristiano cuya onomástica se celebra también hoy, y del que, al menos, sí que tenemos constancia de su existencia física... aunque sea por duplicado... porque del bueno de San Adalberto (Foto 4) se conservan nada menos que dos cráneos... El santo patrón de Bohemia, Polonia, Hungría y Prusia fue obispo de Praga en el siglo X y murió martirizado tal día como hoy del año 997, cuando trataba de convertir al cristianismo a las tribus bálticas de Prusia.

Fueron precisamente los paganos de Prusia los que, disconformes con su tarea evangelizadora, liquidaron cerca de Elbing a la tropa polaca que escoltaba al clérigo de origen bohemio, antes de decapitar y empalar la cabeza del ilustre misionero, y de dispersar sus restos corporales, de ahí que lo del asunto de sus dos cráneos cobre un especial interés. Apenas dos años después ya había sido canonizado a causa de su colosal -y exitosa- labor evangelizadora en tan agrestes tierras.

Cuenta la leyenda que el duque Boleslao I el Bravo, su gran amigo y futuro rey de Polonia, habría comprado los restos del santo (habría que ver qué es lo que realmente le vendieron, y más en una época en que el fraude en las reliquias constituía una práctica habitual) pagando el equivalente de su peso en oro, para enterrarlos posteriormente en Gniezno/Gnesen, cuna del estado polaco, y que, tras su canonización, se convirtió en un lugar de peregrinaje en Centroeuropa comparable a nuestra ruta jacobea, aunque este período de esplendor habría de durar bien poco... hasta 1038, año en que los checos del príncipe Bretislav I atacaron Polonia, invadieron Silesia, destruyeron Poznan y Gniezno en 1039, e hicieron desaparecer para siempre las reliquias de San Adalberto.

Sin embargo, según reivindican los polacos, habrían podido conservar algunas de estas reliquias originales, entre ellas la calavera del popular santo, aunque eso no pudo evitar que actualmente San Adalberto tenga dos tumbas 'oficiales' en las que se exhibe, de manera bien distinta, su supuesto cráneo, una en Praga, de los más truculenta, con la calavera expuesta dentro de una abombada urna de cristal (Foto 5) y otra en Gniezno, en un monumental relicario de plata (Foto 6)...

Adalberto, nombre que el martir bohemio adoptó en homenaje a su maestro, el obispo Adalberto de Magdeburgo, es un término de origen germánico compuesto de adal (noble) y behrt (brillo, resplandor), que significa "el que brilla por su nobleza", "ilustre por su nobleza". Se da la paradoja de que, por haber sido bautizado con el nombre checo Vojtěch (Wojciech en polaco, formado por las palabras "woj"/tropa y "ciech"/consuelo, por lo que significaría "consuelo de la tropa" o incluso "guerrero alegre"), el santo sea venerado en Chequia, Eslovaquia y Polonia bajo su nombre eslavo, y no por el germánico.

La gran popularidad del santo mártir en la zona, ha hecho del nombre Wojciech/Vojtech uno de los más queridos por los checos, eslovacos y polacos... y asociado por igual a tan grandes como a nefastos personajes de la Historia, siendo éste el caso del recordado y genial compositor Wojciech Kilar (el de la Foto 7), autor de la aterradora y maravillosa banda sonora del 'Drácula' de Coppola, y que nos dejó hace casi cinco años, a quien a partir de ahora me referiré siempre como "Adalberto" porque lo del nombrecito original no hay quien lo pronuncie, o también, en el otro lado de la balanza, el del infame general Jaruzelski, tirano dictador de la Polonia sometida al poder soviético, quien pese a ser condenado a 8 años de cárcel por 'crimen comunista', falleció tranquilamente en su casa de Varsovia a los 91 años, prueba evidente de que mala hierba (casi) nunca muere...

Por cierto que el bueno de Adalberto Kilar nació en una ciudad que hoy está de plena actualidad, la antigua Leópolis polaca, bautizada Lemberg en tiempos en que fuera la capital de la Galitzia austrohúngara, cuarta ciudad del imperio de los Habsburgo cuando éste fue desmembrado y hoy ciudad ucraniana de L'viv... Cuando en 1945 fue entregada a los soviéticos por los aliados, toda su población de origen polaco -más del 51% del total- fue deportada hacia el Oeste para tomar el lugar de los alemanes que vivían en Breslau, expulsados todos y reemplazados por los polacos de Leópolis en la ciudad que hoy conocemos como Wroclaw.

Por su parte, Leópolis fue repoblada totalmente por ucranianos de pura cepa... los mismos que hoy reclaman su integración en la UE y la OTAN y ven su territorio invadido por las numerosas tropas mandadas por Vladimir Putin que apoyan a los separatistas prorrusos...

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