martes, 26 de diciembre de 2017

La formidable carabina Spencer, tantos tiros como días tiene la semana...








Cuando la gente escucha en la misma frase 'rifle de repetición' y 'Oeste', su cerebro asocia una tercera palabra a la ecuación: 'Winchester'.... y, sin embargo, tal vez debiera decantarse por 'Spencer'.... ya que fue este arma, en su versión de rifle y de carabina, la verdadera arma larga de repetición clave en el triunfo de la Unión en la Guerra de Secesión estadounidense... las armas Spencer, muy eficaces y fiables, estaban limitadas a las 7 balas que podían alojar sus culatas en un revolucionario cargador tubular que es el antepasado de los de nuestras actuales pistolas y fusiles de asalto... (los Winchester alojan sus 11-14 balas en el largo tubo que llevan debajo del cañón). Se recargaba rápidamente gracias a los entre 6 y 13 cargadores que podía albergar la llamada Caja de Cartuchos Blakeslee, lo que les garantizaba una impresionante cadencia de fuego de 20 balas por minuto, frente a los 2-3 disparos de los rifles de avancarga de la infantería y caballería enemigas...

Aunque la caballería sudista resultaba incomparablemente mejor que la nordista, la potencia de fuego que otorgaba a esta última la carabina Spencer, fue decisiva en el desenlace del conflicto. La gran escasez de cobre en el Viejo Sur, fundamental para la fabricación de sus excelentes cartuchos que resistían como pocos la humedad y el paso del tiempo gracias a su perfecta estanqueidad, hacía imposible la producción de un arma de similares características para el ejército sudista. Arma que fue adoptada casi de casualidad, tras ser descartada por las autoridades militares de la Unión, y que obligó a su inventor a pedir al presidente Abraham Lincoln, por dos veces, una demostración de su rifle.

El 'Viejo Abe' quedó tan impresionado que ordenó su inmediata adopción por las tropas federales. Paradójicamente, en el momento de su captura, John Wilkes Booth, el asesino de Lincoln, estaba armado con una carabina Spencer.

Tal éxito no podía pasar desapercibido a su principal competidora, la Winchester, que apoyada en el inmenso éxito de su Winchester 66, arma muy superior técnicamente y en lo que a su munición se refiere respecto del Spencer, terminó adquiriendo esta última compañía en 1869 y cancelando su producción de inmediato. Algunas de las excelentes carabinas Spencer terminaron sus días de gloria equipando a los rebeldes japoneses (foto 5) de la Guerra del Año del Dragón (la Guerra Boshi) y la Rebelión Satsuma, inspiradoras ambas de ese entretenido pastiche carente de todo rigor histórico que es 'El Último Samurai' - los defensaores de la tradición también empleaban todas las armas de fuego que caen en sus manos, no sólo lanzas, arcos y espadas- o en manos de las tropas de Napoleón III (fotos 6 y 7) que fueron derrotadas en la Guerra Franco-Prusiana.

Aunque en 1881 habían pasado 12 años desde entonces y existían rifles mejores, Ned Logan (Morgan Freeman), continuaba aferrado a su veterano y fiable Spencer de sus tiempos como forajido cuando su viejo compadre William Munny (Mr Eastwood) vino a ofrecerle el que sería su último trabajo, antes de morir torturado a manos del cruel sheriff 'Little Bill' Daggett (un detestable y genial Gene Hackman)... 'Sin perdón'... esa gran obra maestra...y qué gran homenaje a esos veteranos que se negaban a desaparecer por las buenas...Munny, Logan... y la preciosa carabina Spencer...

2 comentarios:

Conde de Salisbury dijo...

Hermoso rifle, o carabina, el Spencer. Me gustaría saber si algunos de sus excedentes, o de sus inmediatos sucesores, Henry o Winchester, se encontraron con una segunda oportunidad en la Tercera Guerra Carlista. Al menos los rebeldes tuvieron que disponer de un arsenal más "irregular" que las tropas de la República o de Alfonso XII.

sushi de anguila dijo...

Como arma de la infantería, no. Los reyes del campo de batalla fueron los rifles sistema 'Berdan/Springfield' en el bando carlista (la mayoria excedentes de la reciente guerra franco-prusiana) y algunos Remington capturados a los gubernamentales; y Berdan, y sobre todo Remington fabricados en Oviedo, en el bando realista. Todos ellos monotiro, de retrocarga y cartucho metálico. Los winchester solo fueron adoptados oficialmente en España como tercerola (carabina corta) por la Guardia Civil y la escolta real, aunque se produjeron miles para el mercado civil, pero con la guerra ya terminada muchos años antes, empleadas por guardas, vigilantes y el somatén. Es posible que los oficiales más pudientes o alguna tropa de caballería carlista pudiese emplear algunas de estas armas de repetición estadounidenses, pero parece poco probable, dada la dificultad para conseguirles munición con cierta regularidad...